Me uno al pesar por la muerte
de André Gunder Frank, al que conocí en el
último congreso de HaD, y al que no tuve la
suerte de escuchar debido a los cometidos
que me tocó realizar en el congreso. Pero
después he tenido la suerte de transcribir,
para la publicación de las actas, las cintas
de una de las sesiones en la que él estuvo,
y me sorprendió muy positivamente su sentido
del humor, su rapidez mental, su capacidad
plena pese a sus problemas de salud. Lo he
admirado como persona, con esa especial
sensación que da el escuchar, una y otra
vez, el eco grabado de una voz recién
extinguida.
Gunder Frank ha sido un ejemplo, de los que
hay pocos en este mundo de hoy que prefiere
no enfrentarse a la enfermedad ni al dolor,
que aparca a las personas mayores, ha sido
un ejemplo de fecundidad en esa situación,
de no rendirse y de seguir adelante.
Francisca Colomer Pellicer
CPR Molina de Segura
Murcia (España)