NECROLÓGICA
In memóriam: André Gunder Frank, economista,
sociólogo... maestro
JOSÉ RAMÓN GARCÍA MENÉNDEZ
EL PAÍS - Gente - 03-05-2005
André Gunder Frank falleció a consecuencia
de un cáncer en Luxemburgo el pasado 23 de
abril, en donde actualmente profesaba en el
Luxembourg Institute for European and
International Studies, compartiendo su
intensa actividad docente, investigadora y
de divulgación científica en el World
History Center de la Northeastern University
(Boston, EE UU) y en la Universitá di
Calabria (Italia).
Presionada su familia por el régimen nazi,
Gunder Frank llega a Estados Unidos en 1941
y, tras sus estudios secundarios y
universitarios en Economía, se doctora en
1957 en la Universidad de Chicago con una
tesis sobre la agricultura soviética. Su
paso por Chicago fue crucial: participa
activamente en los seminarios (talleres en
la terminología de los Chicago Boys) de
Milton Friedman, Arnold Haberger, Ted
Schultz..., el renovado parnaso del
neoliberalismo.
Según explicó el propio Gunder Frank, su
rechazo a los sofismas en ciencia económica
reiteradamente utilizados en los talleres y
las
recomendaciones de Haberger ("Usted, André,
jamás llegará a ser un buen economista") o
de Friedman ("Sería más conveniente que
fuera buscando una plaza en una pequeña
universidad de letras") mostraban el
sectario interés para que abandonara la
Universidad de Chicago. Vivencias que Gunder
Frank relató magníficamente en un breve pero
intenso epistolario personal e intelectual,
a través de dos cartas abiertas dirigidas a
ambos mentores del Departamento de Economía
de la Universidad de Chicago, tras el golpe
militar de Pinochet en 1973.
En Chile, Gunder Frank recaló en 1967 con un
enorme bagaje intelectual. Con el reconocido
respaldo de su esposa chilena, Marta Fuentes
(cuyo fallecimiento en 1993 supuso el inicio
de su larga lucha contra el cáncer y un
fuerte aldabonazo afectivo del que no se
recuperó jamás de forma plena), André Gunder
Frank aunaba no sólo una perspectiva crítica
frente a las visiones convencionales y más
simplificadas del neoliberalismo que conoció
directamente en el taller monetario de
Friedman y en el taller de finanzas públicas
de Haberger, sino que, además, introduce en
los círculos académicos más abiertos y
radicales de América Latina el pensamiento
neomarxista norteamericano nucleado en la
Monthly Review, con la impronta de Baran y
de Sweezy.
La viva relación intelectual y académica que
André Gunder Frank mantuvo con sucesivas
generaciones de científicos sociales
latinoamericanos impulsó la génesis y la
consolidación de las corrientes más
radicales y concienciadas de la Teoría de la
Dependencia, junto con Theotonio dos Santos,
Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra, entre
otros.
Su prolífica obra tampoco estuvo ajena al
debate e, incluso, a la continua
controversia -baste decir que tiene más de
30.000 entradas en la
red-. Las tesis que mantuvo sobre "el
desarrollo del subdesarrollo"; en torno a la
implantación del más genuino capitalismo en
América desde el siglo XVI; sobre la
existencia de una raquítica lumpenburguesía
en procesos igualmente de lumpendesarrollo
como caracteriza la situación periférica,
dependiente y vulnerable del capitalismo en
América Latina; sobre el lastre de la deuda
externa en los países en desarrollo y las
ironías políticas y socioeconómicas del
actual sistema mundial globalizado, etc.,
constituyeron temas en los que Gunder Frank
demostró un pensamiento acrisolado, digno de
un intelectual consecuente con sus ideas y
con el irrenunciable compromiso -incluso con
sus errores y sombras- en la búsqueda de la
verdad histórica y en la anhelada
transformación de la sociedad.
En los últimos años, la obra de Gunder Frank
se enriqueció con los matices vinculados a
la corriente de pensamiento histórico de los
World Systems, superponiendo a la
interpretación de I. Wallerstein el balance
histórico del papel que jugó China en el
sistema mundial, especialmente en Re-Orient,
una de sus últimas obras.
De esta forma, el trabajo universitario, la
obra y la influencia de Gunder Frank se
prodigó en todo el mundo, con especial
énfasis en América Latina. Como profesor de
Antrolopolgía en la recién inagurada
Universidad de Brasilia (en 1963 y de la
mano del recordado Darcy Ribeiro); como
profesor de Economía en la Universidad
Autónoma de México (1965-1966); como
profesor de Sociología y Economía en la
Universidad de Chile (1968-1969)..., y como
profesor visitante y fecundo congresista
hasta, prácticamente, su fallecimiento.
Una de las facetas más interesantes de su
personalidad fue su relación con los más
jóvenes alumnos, que tuvimos en el maestro
Gunder Frank no sólo una de las fuentes de
nuestra vocación americanista en ciencias
sociales, sino un continuo acicate para
profundizar en nuestra labor docente,
investigadora y de divulgación. Al respecto,
guardo con especial cariño su nota
manuscrita en 1989, desde la Universidad de
Amsterdam, para darme su enhorabuena por la
publicación de un libro sobre la génesis e
implicaciones del monetarismo y la deuda
externa en el Cono Sur latinoamericano.Tras
cruzar, recientemente, nuestras respectivas
trayectorias académicas en cursos impartidos
en CEPAL y la presencia en el Seminario
Internacional que Theotonio dos Santos
organizó en la Universidad Federal
Fluminense, en agosto de 2003, la última vez
que tuve oportunidad de hablar
telefónicamente con el maestro Gunder Frank
fue en Santiago de Compostela a lo largo del
III Congreso Internacional de Historia a
Debate, en julio de 2004. Participó
activamente en varias mesas del congreso y
presentó una intervención magistral sobre
Re-Orient Global Historiography and Social
Theory.
Días antes, mediante mensaje por correo
electrónico, había aceptado mi invitación a
un paseo vespertino por las calles de
Compostela, en plena vorágine del Xacobeo, y
la inevitable visita a las tabernas
históricas de Santiago. Desde la Residencia
Universitaria del Bosque de la Condesa,
donde se hospedaba con su característica
sobriedad, me llamó y se disculpó por no
acudir a la cita por una indisposición
inesperada. Desafortunadamente, la fatal
enfermedad avanzaba sin pausa...
.
José Ramón García Menéndez es profesor de
Economía Aplicada en la Universidad de
Santiago de Compostela