Conocí a Gunder Franck en
el último congreso en Santiago, aunque
sabía de él por su obra y su fama desde
adolescente en la Universidad Católica
del Perú. Su generosidad, su despliegue
de humanidad y su sentido de justicia,
así como su simpatía personal, su
inteligencia y su humor, me cautivaron.
Me entristece enterarme que ha fallecido
y que hemos perdido todos, en estos
tiempos difciles, esta voz limpia y
lúcida.
Jorge Secada
Department of Philosophy
University of Virginia
Charlottesville, Virginia