Debates
|
Barbaridades Históricas |
|
Efectivamente, también yo había pensado decir que el
problema es general. "Funcionarios" en el mal sentido de la
palabra hay en todas partes. Soy funcionaria (profesora de secundaria) y
conozco a muchos funcionarios a quienes no se podría acusar de
"funcionarismo". Ahora mismo estoy estrenando el trabajo en un CPR,
que entre los profesores de Secundaria tiene la fama de ser el paraíso de
los que fichan y no hacen nada, y tengo compañeros que no sólo trabajan
bien, sino que hasta se exceden. Siempre hemos llamado a los de los CPR
"renegados de la tiza". En mi caso, soy una renegada de la
carretera, no tenía otra opción más que el CPR, o hacerme 200 km. cada
día (bueno, o irme a vivir a un pueblo...). Es muy molesto encontrar
personas que juzgan tu profesionalidad por unas circunstancias pasajeras.
Por mi parte, echo de menos (y sólo llevo un mes) las barbaridades
históricas de los alumnos; son algo que te hace sentir la vida... A mí me
servían para averiguar por dónde era mejor seguir las clases, qué
intereses podían tener los alumnos, y en qué grado les interesaba la
historia que yo les estaba dando o preferían otras cosas... Cada barbaridad
habla más de lo que la persona tiene realmente en la cabeza que de lo que
no tiene, y a mí me eran muy útiles para conocer a cada alumno como
persona y poder ayudarle a aprender historia no como un alumno más, sino
como tal persona. Aunque suene a moralinapuedo contar una experiencia una
alumna me dijo el año pasado que no le importaba poner burradas en mis
exámenes porque los comentarios que yo le añadía al margen le ayudaban a
pensar. Creo que lo más positivo en estos asuntos es ver la parte positiva
que tienen, buscar cómo puedo utilizar yo ese mal para sacar un bien... o
un mal menos malo.
Francisca Colomer fcolomer@guindo.pntic.mec.es
|