Parece que acudo un poco tarde al debate de las
"barbaridades históricas"; sin embargo, más vale tarde que nunca
¿no?
Después de leer todas las opiniones, incluso me siento un poco mal por
decir que la que encuentro más correcta es la de José Fernández. Quizá
las viperinas palabras del citado no hayan gustado a la mayoría de los
profesores, pero es que el señor tiene mucha razón: los errores se
producen por una mala comunicación de conocimientos. En lugar de tanto
quejarse de
la mala actitud del alumnado y poner caras se severa
seriedad, más les valdría a los docentes encontrar medios para estimular
la atención de los chicos.
Ya sé que la Historia está más bien jodida en cuestión de clases
"practicas"... pero han pensado ustedes en lo juguetón que pude
ser una película bien ambientada, y una novela amena. No sé se pongo bueno
ejemplos... tan sólo querría decir que hay maneras, por difíciles que
parezcan, de estimular la atención del alumnado. Y los docentes son aquellos
que cobran para encontrar estos medios más que para saberse a si mismos
grandes pozos de sabiduría que efectúan cruzadas en contra de la
ignorancia.
Yo mismo he vivido, al igual que todos, la situación que me estoy
refiriendo: cuánto cambia una asignatura depende de cómo te la impartan!!!
Para mí los romanos eran un rollo hasta que un señor despertó mi
curiosidad; estoy agradecido con ese profesor no porqué inculcara en mi
conocimientos indelebles al paso del tiempo (cosa utópica por cierto) sino
porqué me enseñó cuánta capacidad había en mí para estudiar algo que
me estimulaba.
Critiquen menos a su alumnado y mejórenlo. Se supone que ustedes estan para
eso.
Un saludo a todo.
Jordi.
Jordi Espasa Clofent
Universitat Autònoma de Barcelona