Debates
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Barbaridades Históricas |
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Señores profesionales de la docencia: una cosa que aprendí
desde pequeño fue la de que existen profesores y maestros. Los primeros
suelen ser unos funcionarios más, que fichan cuando les toca y poco más.
Los segundos son una especie en vías de extinción. He tenido durante mi
educación tanto a los primeros como a los segundos, pero he aprendido de
verdad gracias solo a los maestros. Estos últimos me han estimulado para
aprender algo que queda tan lejos de la Historia como la metafísica
de Kant, las diferentes perpectivas en el dibujo técnico o la vida sexual
de las amebas. Pero su cargo era una dedicación, un oficio, no una
ocupación, ni tan solo un trabajo, era su vida. De alumnos admito que hay
de todos los tipos, pero también debemos admitir que de personal docente
lo hay del más variado pelaje. Reirse de una porción de los alumnos no
soluciona nada en absoluto. No soy religioso, ni especialista en
literatura. Pero viendo a profesores reirse de algunos alumnos me viene a
la cabeza aquello de "quien esté libre de pecado, que tiere la
primera piedra" y la más lapidaria cita del Cantar del Mío Cid:
"Qué buen vasallo fuera, si tuviera buen señor".Personalmente
encuentro más estimulante oír como un maestro mantiene en vilo a su
alumnado que no oír a un profesor contar las tonterías de los alumnos.
¿No se dan cuenta de que si esto ocurre, puede ser por la falta de
estímulo del alumno y no por su capacidad? ¿Se soluciona algo dejando su
gracieta colgada en esta página? A mi me caería la cara de vergüenza no
ponerle remedio. Y rasgaría mis venas antes que reírme; pero tal vez sea
mejor reír que no verter lágrimas por la ineptitud de algunos
profesores, aquellos que fichan y les importa poco su tarea.
Roger Mesegué I Gil Universitat Autónoma de Barcelona roger.mesegue@campus.uab.es
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