Lo que decís no es otra cosa que reconocer el deterioro de la educación Argentina, sometida a bajos presupuestos, a improvisaciones y grandes letargos; a una educación media terminal y a una reforma que no se termina de afianzar y que cuesta más esfuerzo que el esperable. Pero creo que así como reclamamos de los dirigentes más honestidad, debemos, como docentes, reflexionar sobre nuestra praxis.
Si los pibes necesitan y quieren que los de Hria. les enseñemos sobre drogas, derechos humanos, sexualidad, lecturas, VAMOS. No dejemos que se priven de abrir puertas a los conocimientos de la realidad social. No olvides que la Hria. no es más la ciencia que permitía saber sobre un pasado lejano y satisfacer curiosidades eruditas, ni es la ciencia que nos permitiría no repetir errores (igual, los seguimos cometiendo a partir de lo que votamos), SINO LA CIENCIA QUE NOS PERMITIRÁ -DESDE EL PASADO- CONOCER CRITICAMENTE EL PRESENTE.
Jorge Ooriola