Estimados compañeros:
Soy un militante internacionalista, que ha localizado ahora vuestro
manifiesto ‘la historia a debate’ (un poco muy tarde) y no sé si
todavía funcionaran los ‘e-mails’ ahí apuntados, pero por si acaso, os
mando mi valoración junto con la petición de que me tengáis al tanto de
cualquier otra iniciativa que se os ocurra al respecto de la ‘lucha de
clase’ y sus tergiversaciones constantes.
Mi opinión sobre el manifiesto es la que sigue:
Desde el primer momento se hacen afirmaciones cuando menos poco valoradas,
especialmente con el uso de los conceptos “amnistía pactada”;
“consecuencias de la Transición”; pérdida de la “memoria histórica de
la Dictadura y la Guerra Civil”; “amnistía como borrón y cuenta
nueva”; reescribir una “nueva historia oficial” contraposición de
“franquismo/antifranquismo”; tratamiento de la guerra civil como parte de
la “historia burguesa”; ...etc., ya que para eso se ha realizado durante años
todo el operativo del que hoy vemos los excelentes resultados
conseguidos.
Llamar ‘mandarines de la Historia Oficial’ a los encargados desde los
organismos pertinentes de su sociedad, es como estar ‘mosqueado’ porque
los gerentes de las empresas decidan, sin consultar a sus trabajadores, los
beneficios de la temporada y como los van a repartir. Está muy claro que la
burguesía nos cuenta los hechos desde su exclusivo punto de vista, tal y como
le permite la situación y necesita en cada momento para el
mantenimiento de su posición de clase y únicamente los conoceremos de
otra forma si somos nosotros los que intervenimos en el análisis,
descripción y valoración de ellos.
No sirve el mostrar un enfado, frente a una lucha planteada por la
burguesía en el terreno de la memoria histórica, que los revolucionarios
llamaron siempre el ‘hilo rojo’, si por la parte de la clase obrera, de
los afectados, se está falto de un proyecto de recuperación subjetiva
de nuestra historia, de nuestras luchas. El “hilo rojo” de nuestra
memoria de clase que nos permita mantener la vigilancia, conque acumular la
experiencia de las luchas pasadas y venideras, para convertirlas en el
instrumento de guerra que más pronto o más tarde volveremos a necesitar.
Cuando se dice que la burguesía IGNORA y OCULTA voluntariamente la verdad,
nos olvidamos, por un lado, que para ellos sólo existe la realidad que mejor
sirve a sus intereses de clase, esto es, las batallas entre el bien y el mal:
fascismo/democracia; dictadura/democracia; derechos humanos/dictadura,
etc.,... En cada momento histórico utilizan una u otra polaridad, e incluso
varias de ellas distintas para diferentes lugares de la geografía
mundial, todo para que no veamos que la verdadera contradicción está en
unas relaciones sociales cimentadas en la síntesis más acabada de su forma
de sociedad: el dinero (en sus diferentes manifestaciones), como relación
social ya que su posesión en mayor o menor volumen implica
la posición ocupada en la escala social, y por su posesión competimos
a la baja (como recursos humanos /capital humano) entre nosotros mismos, para
mayor regocijo y valorización del capital.
Sin otra cosa por el momento que un fuerte saludo