En línea con los argumentos del señor Dimas, quisiera
incidir en el hecho de que nos hallamos aún en la legalidad impuesta por
la fuerza tras la rebelión militar del 18 de julio de 1936. No ha habido
ningún tipo de ruptura con el régimen anterior, como insinúan e incluso
abiertamente declaran los miembros del actual gobierno, esta
"democracia" que tenemos es fruto del esfuerzo de los
sublevados. Por lo visto, si no, ahora beberíamos todos vodka.
La Constitución no ha nacido de ninguna asamblea constituyente que sea
auténticamente representativa. Todos sus "padres" son
"cachorros del régimen". Y un detalle que todos prefieren
obviar, el Jefe de Estado, cosa inaudita, no ha jurado nunca la Constitución.
La II República fue asesinada y su memoria se pierde en la
historiografía; cualquier alusión a la democracia de 1931-36 se acompaña
siempre con imágenes de violencia, quema de iglesias y caos generalizado.
¿No está, acaso, cobrando más fuerza que nunca una revisión
neofranquista que justifica la rebelión militar del 18 de julio?, ¿tendrán
razón cuando consideran a esta "democracia" como hija legítima
del franquismo?
Un saludo
Aitor Sánchez,
estudiante en la Universidad Autónoma de Madrid
asanchez@uam.es