Debates
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Historia de la Guerra Civil Española |
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Es bueno comprobar que hay alguien que se
atreve a ir contracorriente. Es lo que me gusta de los
debates, que hay la posibilidad de que algún valiente se
atreva a criticar las posturas de la mayoría. Y es que tengo
muchas veces la impresión de que también aquí, en Historia
a Debate, hay muchas mediocridad en los planteamientos de
algunos y, por qué no decirlo, ganas de defender
planteamientos de intereses o de partido.
Todo ello en detrimento de buscar los hechos concretos y la mayor objetividad posible. Es cierto que ha habido muchas críticas a Pío Moa pero que la mayor parte de las mismas han estado llenas de verborrea y adjetivos, sin concreciones. Recuerdo que el año pasado leí en gran parte el libro famoso de Pío. Leí algunas cosas interesantes y otras que me decepcionaron. De todas maneras, creo loable que alguien que ha estado tan autosugestionado como para ser capaz de formar parte del GRAPO (arriesgando su vida) y evolucionar intelectualmente hasta querer buscar en los archivos las "verdades" que a él le preocupaban, es digno de respeto, como mínimo. Se compartan o no sus planteamientos. Y es que a mí también me ha pasado por la mente la idea de buscar yo en las fuentes y no creerme lo que me habían ido contando. Siempre, desde muy joven, he sido (o he intentado ser) un librepensador. Y, como consecuencia de ello, me molesta mucho que se den por sentadas toda una serie de "verdades históricas" entre la mayoría de la población, gracias al marketing y machaconería empleada en ello por la mayor parte de todos aquellos que se dedican a divulgar la Historia, tanto a través de medios de comunicación e información, como en las aulas. Por éso, aún me fastidia más que en Historia a Debate se repita más de lo mismo por parte de muchos comunicantes, que haya pocos investigadores que nos comuniquen algo diferente. Al menos, en planteamientos. Parece mentira que a estas alturas "de la película" aún se esté hablando de régimen democrático cuando alguien se refiere al régimen existente en el llamado bando republicano, cuando el estallido de la guerra supone el nacimiento de un nuevo régimen, en el que las organizaciones que lo componen se representan a sí mismas y no al conjunto de la población sobre la cual ejercen su Gobierno/s y Administraciones central, autonómicas y locales. Tambien me parece mentira que aún se hable de la existencia de un "oasis político" en Cataluña antes de la guerra, cuando los periódicos de la época están llenos de noticias de luchas sociales contínuas, con sabotajes y otras acciones que hoy los medios de comunicación calificarían de terroristas. Es totalmente manipulador "pasar" de todo lo que va ocurriendo desde 1934 contra el Gobierno legítimamente constituido y la evolución de la situación política posterior hasta el estallido de la guerra, como lo es también "pasar" de la importancia del movimiento obrero revolucionario anarquista. Pues claro que los rebeldes reaccionarios se dedicaron antes y después a la eliminación sistemática y al terror en grado sumo, a los crímenes aquí y allá. Pero también no es menos cierto que hubo muchísimas acciones criminales en el otro bando y que no fueron obra de "incontrolados", sino responsabilidad directa de todos los partidos y organizaciones que gobernaban en coalición. Por ejemplo, en Cataluña, a lo largo del verano del 36, en todas las localidades se formaron los Comités de Milicias Antifascistas o de Defensa. Pues bien, en cada localidad había un Comité compuesto por representantes de cada organización antifascista allí existente (además del Ayuntamiento respectivo)- con independencia de si había o no algún sindicato cenetista - y tenían milicianos bajo su responsabilidad. Hubo acciones aisladas de criminales que aprovecharon la ocasión, pero también las hubo organizadas desde los que representaban el nuevo régimen, compuesto por todos los sectores, no sólo - como muchos pretenden - por los libertarios. Por tanto, ni ERC, ni afines, ni el PSUC ni el POUM, etc. fueron ajenos a las responsabilidades por muertes ocurridas en la represión interior al que se consideraba enemigo. Finalmente - dejaremos otras "verdades" para ocasiones posteriores - podemos comentar dos tópicos más. El primero es el de que en Cataluña fueron los anarquistas los que mataban. No es cierto: mataban todos. Pero muchos menos que en el otro bando, donde había una máquina fría y engrasada de aniquilamiento físico y mental absoluto (podemos recordar aquello que se decía de Atila).
El segundo: que los libertarios y el POUM se
unieron en mayo del 37 para luchar contra el régimen
establecido en Cataluña. Nada más lejano que la realidad. Sí
que es cierto que en el seno del movimiento libertario catalán
había divisiones y que algunos grupos de militantes se
aprovecharon de la típica solidaridad confederal para poder
llegar a movilizar tanta gente durante varios dias, ayudando a
la lucha que mantenía el POUM, pero no es menos cierto que
los representantes de la CNT gobernaban tanto en el Govern de
la Generalitat de Catalunya como en el Gobierno central
republicano, además de formar parte del seno de las
respectivas Administraciones Públicas, en las
Administraciones Locales, en todo tipo de instituciones económicas
y sociales unitarias y en los frentes de combate. Que todo
ello ya se había ido tejiendo más y más desde el mismo
comienzo de la guerra ( no en septiembre/octubre de 1936, como
muchos creen). En definitiva, que fueron precisamente los
dirigentes del movimiento libertario español y catalán los
que impidieron que se acabara con el régimen existente en
Cataluña. No quisieron que cambiaran las cosas.¿Por qué?
Porque tenían la certeza de que lo más acertado era seguir
luchando unitariamente contra el fascismo. Porque sabían que
era una guerra a muerte, total, no una simple involución o
cambio de Gobierno, como había pasado en las décadas
anteriores.
Matias Vargas Puga
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