Debates


Antropologia e Historia


 
Estimado Sebastian Robiou:
 
Evidentemente el historiador en su labor investigatoria de los hitos humanos y su entorno espacio-temporal, aborda la antropología en cuanto incide en el hombre protagonista y en la etnografía cuando lo interpreta como grupo. Esto es claro.
 
En su virtud, en aspectos determinados del libro que pretendo editar en breve, analizamos esa triología.
 
CANARIAS Y CUBA EN SU PREHISTORIA:
 
Ambos archipiélagos están vinculados a los continentes próximos (África o América), tanto en el orden geográfico como cultural y humano desde épocas remotas difícilmente datables con suficiente rigor científico por su misma amplitud cronológica (para el Caribe tal vez en torno a 7000 años AC, para Canarias posiblemente superior).
 
A.- Canarias- Norte de África
 
En lo que concierne a este nuestro archipiélago atlántico la relación con culturas originarias del Norte del continente africano próximo, está más que suficientemente probado científica y materialmente, y sin lugar a duda razonable.
 
Consideraciones más acertadas serían relacionar aquellas culturas dominantes como procedentes del entorno, y más específicas: las acuñadas como líbico-berébere; las que desde estudios comparativos razonables por la misma similitud gráfica en rasgos escriturales que han sido hallados en ambos espacios, o por teorías del estudioso Cubillo Ferreira que plantea el parecido existente entre la lengua aborigen canaria (acuñada como el guanche), resulta similar con la amazig o tuareg actual del Sahara próximo. Es una consecuencia lógica del proceso de poblamiento y relación pretérita que defendemos. Teoría ésta además coincidente con la que mantiene el estudioso italiano Atilio Gaudio en su obra “Epiques et douces Canarias”, que interrelaciona el tuareg y el alfabeto llamado Tifinagh con el canario antiguo por su alto grado de similitud estructural. Esta similitud fue conocida por los colonizadores europeos en diferentes contactos anteriores al definitivo proceso colonizador a parti!
r de principios del siglo XV, y posiblemente por otras culturas del entorno.
 
Es considerado lo expuesto, parcialmente, en Los Encuentros Canarias-Marruecos, celebrados en la universidad de La Laguna en 1994, con la participación de algunos expertos de nacionalidad francesa, tunecina, así como peninsulares y canarios. A través de magníficas exposiciones y sana indagación de hechos "probados". Tras previa y profunda discusión, se emitieron conclusiones válidas para "dar esa dimensión de universalidad, ajena al marco de las clases, de esta permanente discusión sobre el origen, procedencia y conexión del mundo canario con el africano en sus orígenes". Fue la gran oportunidad que hizo posible desde el punto de vista universitario, profesional, social, profundizar con rigor en un conocimiento que hasta ahora no se había podido llevar a cabo al no haberse obtenido el nivel de información y madurez necesario" como así rezan las actas de dicho I Encuentro. Así debe persistir, por que, nos guste a unos, a otros no, estas Islas constituyen el puente cultural ne!
cesario para entender las relaciones Atlánticas, desde tiempos inmemoriales hasta la contemporaneidad y con alcance Universal. Como así recoge la prensa del momento.
 
De entre los investigadores profesionales con docencia en Canarias que abordan dicha cuestión, destacamos a: Rafael González Antón, que fue director del Museo Arqueológico y Etnográfico de Tenerife, prestigioso investigador de nuestro legado cultural antropológico para nuestras islas con renombre internacional, y Antonio Tejera Gaspar, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de La Laguna, autor de numerosos libros publicados y principal artífice del primer Congreso Canario Africano de manifestaciones rupestres, y como titular de la Cátedra africana.
 
Corroboran estas posturas desde el Museo Arqueológico de Tenerife los colaboradores del mismo, Conrado Rodríguez, Francisco García-Talavera Casañas, ambos inquietos investigadores de " nuestra realidad". Junto al profesor Antonio Tejera Gaspar, han sido publicados numerosos libros "científicos". Los mismos contribuyeron al éxito del referido Congreso Canario-Africano de manifestaciones rupestres (así como de la Cátedra sobre África y Canarias), con asistencia del Director del Instituto de Estudios Africanos, el Dr. Tejera.
 
Asimismo, durante los días 6 a 9 de noviembre del pasado año 1999, tuvo lugar en el referido Museo Arqueológico de Tenerife, dependiente del Cabildo Insular, un curso sobre “el entorno, expansionismo y poblamiento de Canarias por pueblos que frecuentaban estas zonas geográficas, desde épocas muy anteriores a nuestra Era Cristiana”. Se dio importancia máxima, por existir suficientes elementos probatorios a la presencia fenicio-púnica en esta relación poblacional, desde sus factorías en la costa africana próxima.
 
Evidentemente, Canarias formó parte de este proceso colonizador atlántico cuyos integrantes formalizarían, con las poblaciones norteafricanas mayoritarias ya asentadas, un todo común poblacional que, con largos periodos de clara oscuridad documental hasta ahora, nos dan el origen troncal para sustratos de población en estas Islas.
 
Importantes manifestaciones al respecto las aportadas por el Dr. E. Gonzalbes, ponente, y con su libro "Los Pueblos del África atlántica en la Antigüedad", toda vez que  aporta nuevas fuentes de suma importancia, como son las que aportan las bibliotecas árabes o la amplia bibliografía francesa en el Sahara milenario. Él mismo pasó a exponer algunas hipótesis (en tres capítulos que había redactado hace algún tiempo con motivo de otro evento polémico celebrado en la Universidad de La Laguna), en torno al mismo poblamiento anterior al que se da por conocido, casi siempre puesto en duda por determinadas autoridades académicas y no académicas.
 
B) Cuba-Península de Florida y el Yucatán
 
Para la Gran Antilla del archipiélago hermano la relación con América continental es similar a la que tiene lugar en Canarias respecto a África, como queda dicho.
 
Desde Cuba, como centro, nos situamos en la región puente del trasvase humano y cultural que invariablemente ha tenido lugar desde las zonas continentales limítrofes, y hacia la isla de Santo Domingo, Jamaica y Puerto Rico.
 
Ha sido ampliamente aceptado que en Las Antillas ha predominado la étnica taina con variada estratificación social que perduró hasta la llegada de los conquistadores europeos.
 
Para esta parte caribeña, donde Cuba por su tamaño y privilegiada situación en el centro de la zona objeto de estudio, junto a la que se llamó La Española, queda sistematizada por estudios y actualización de datos llevados a cabo por varios arqueólogos, tras el XX Congreso Internacional de Arqueología del Caribe que tuvo lugar en el Teatro Nacional de Santo Domingo (R.D) el 29 de junio de 2003. En entrevista con Prensa Latina, Carlos Andújar, director del Museo del Hombre Dominicano, estimó que este tipo de encuentro cada dos años es uno de los pilares de la arqueología para esta región americana, rama que consideró muy débil en términos generales debido a la falta de respaldo institucional en la mayoría de los países del área[8].
 
Está asimismo constatado lo expuesto en la Revista de Arqueología Americana en el número correspondiente a 6 diciembre de 1992 en la que  se abordan los orígenes de la producción de alimentos en las sociedades caribeñas: la zamia, fundamental en la Prehistoria de esta región caribeña, singularizada para las dos grandes islas.
 
Otros aspectos debatidos en el citado Congreso fueron el arte precolombino, mobiliar y rupestre, la arqueología histórica y los cacicazgos antillanos y su contrapartida caribeña.
 
En términos organizativos, según las mismas fuentes, estuvo estructurado en simposios: el primero dedicado a nuevos aportes metodológicos y teóricos a la prehistoria americana de esta parte en sus principales islas: República Dominicana, Cuba, Jamaica. El segundo se enfoca en sociedades pre-agrícolas, el tercero en aspectos de la vida cotidiana en diversos períodos prehistóricos caribeños, el cuarto aborda migraciones, contactos y modelos de adaptación en época pre colonial y colonial y el quinto Arqueología caribeña y etnología antigua.
 
El sexto simposio dedicado a la antropología física. Nuevas evidencias genéticas y métodos biológicos para la identificación hereditaria de grupos humanos, el séptimo abarca arte precolombino mobiliar y rupestre, el octavo arqueología sub-acuática y el noveno arqueología histórica. El décimo simposio tiene como tema los cacicazgos antillanos y su contrapartida caribeña. Evidentemente, se obtuvo un buen estudio, y
 
quedaba patente la interrelación entre las culturas antillanas con las más antiguas continentales, muy superiores, y migratorias por diversas razones, y consiguiente poblamiento y colonización desde las penínsulas próximas de Florida, Yucatán o costas de Venezuela.
 
Es opinión compartida que el XX Congreso Internacional de Arqueología del Caribe deberá aportar un impulso para el relanzamiento de esta disciplina en la zona afectada por la depresión de los estudios arqueológicos como la mayoría de los países de la región.
 
I.-ARCHIPIÉLGO CUBANO Y AMÉRICA CONTINENTAL: RELACIÓN ÉTNICA Y CULTURAL OBLIGADA
 
Los especialistas cubanos Dr. Ramón Dacal Moure y Dr. Manuel Rivero de la Calle son categóricos al afirmar que se inicia, con el hallazgo y posterior estudio de la llamada "mandíbula de Puerto Príncipe" hacia el año 1850 por el profesor español Miguel Rodríguez Ferrer ", la arqueología aborigen de  Cuba. Aspecto este que se confirma en base a los estudios realizados en pleno siglo XIX cuando aún Cuba era posesión española y provincia de ultramar. En un lugar costero llamado Estero de los Caneyes, a unos 65 kilómetros al oeste sudoeste de Santa María del Puerto del Príncipe ­hoy Camagüey--, un hacendado llamado Francisco Agramonte localizó un cementerio con restos considerados pre-colombinos, de cuyo hallazgo dio cuenta a las Autoridades españolas. Es indiscutible que causó revuelo, al menos en el mundo científico, porque en 1847 este profesor, Rodríguez Ferrer, visitó la zona y en el llamado Estero de Remate recogió una mandíbula humana, que al ser examinada en 1850 por estudiosos del Museo de Historia Natural de Madrid, fue identificada como prehistórica, anterior a la llegada de Cristóbal Colón a la isla.

 
Al inicio de la conquista y colonización a partir de 1492, habitaban Cuba al menos tres grupos indígenas de diferentes niveles de desarrollo que han sido designados con los nombres de taínos, mayoritarios, siboneyes y guanajatabeyes, según la historiografía cubana. Se supone poblaron el territorio desde muchos siglos antes, si bien no se ha podido determinar con exactitud el tronco étnico del que proceden los siboneyes y guanajatabeyes, ni el lugar exacto desde donde emigraron a Cuba. Pero se estima que pudieron haber partido de las penínsulas de Florida o Yucatán (tierra continental) sin descartar la posibilidad de que otros pobladores, los caribes, procedieran de las costas de la actual Venezuela o Guayana, desde cuyos lugares, por razones que se ignoran, pero, tal vez por presión demográfica de otros pueblos del interior, consecuencia de guerras tribales, religiosas o de otro tipo decidieron emigrar en sus canoas construidas con vaciado de troncos de árboles, utilizando el cinturón de islas que conforman las Antillas Menores. Sin embargo, el origen de los taínos parece más claro. Los historiadores coinciden en señalar que proceden de los aruacos, a veces confundidos con los caribes, el citado pueblo indio de América del Sur, de la costa norte de Venezuela y originarios de la cuenca del Orinoco que se trasladan a Cuba. Posiblemente tendrían lugar procesos parciales de fusión étnica, puesto que a la llegada de los europeos conformaban pueblos pacíficos de fácil conquista, salvo los caribes.
 
En torno a la presumible relación entre aborígenes canarios y taínos cubanos, según el Dr. Tejera, no existe vestigio probatorio documental o arqueológico que pruebe esa relación, hasta ahora. Sí nos facilita datos aportados por el Adelantado  en torno a que aquellos indígenas los describió, Colón primero y el Padre de las Casas, más tarde, e incluso Fray Bartolomé, manifestó su sorpresa por aquellos seres nunca vistos con anterioridad, de los que nada sabía tampoco el Almirante ni su tripulación, y a los que únicamente podían comparar con los canarios, los hombres más parecidos a los que había podido ver recientemente. Añade Tejera Gaspar, que junto a las similitudes de los aborígenes de ambos archipiélagos, en la documentación colombina aparece, citada, por confusión, una Isla con denominación de Insula Canaria, como si en realidad se tratara de una de las Antillas, según carta del Almirante a los RRCC, aparecida en la edición italiana de la “Primera Carta” del Almirante. !
 
Se describen, en la misma, las Nuevas Tierras, con el siguiente epígrafe: “Storia della inventione delle nuove insule di Chanaria indiane tracte duna epistola di Xrofano Colombo…”, según recoge Alegría, R., en Las primeras representaciones gráficas del Indio americano. “1492-1523”, Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, 1986: 24.

 
Todo esto dio lugar a errores entre geógrafos de la época, que alcanzó también a las gentes que habitaban en Canarias, “por lo que a los guanches llegaron a considerarlos caníbales, de la misma manera que esa práctica fue atribuida por Colón a algunas poblaciones caribeñas desde los primeros momentos del conocimiento de las Nuevas Tierras”, que cita Alegría, y que recoge Tejera Gaspar en el libro citado.
 
Respecto a esta relación entre canarios y taínos, ficticia, aparece también en los informes enviados al Senado de Venecia por Francesco Capello, embajador de los RRCC, donde se mezcla información de guanches y caribes al referirse al Mencey de Taoro, considerado uno de los gobernantes más importantes de Tenerife…que tenía 2000 personas a sus ordenes (que se alimentaban a sus expensas) y, en sus países comen carne humana, que también recoge Antonio Rumeu en “Alonso Fernández de Lugo en la Corte de los Reyes Católicos. 1496-1523”, y que Tejera Gaspar aclara que existe confusión entre el texto alusivo a guanches de Tenerife, por que la referencia a los caníbales que hace Colón desde el Primer Viaje, tuvo gran impacto en la sociedad castellana de la época, porque muchos escritores la divulgaron con premura…Evidentemente se conocen algunos documentos alusivos, procedentes del mismo Colón, referidos a “caribes antropófagos” pero nunca referido a aborígenes canarios.
 
Sin embargo, el propio Colón tras contactar físicamente con indígenas antillanos los define “de aspecto semejante a los que antes había conocido en el otro archipiélago atlántico”, el de las Islas Canarias. Desde este momento, en todas las ocasiones en que se refiere a las características antropológicas de las poblaciones que va describiendo en el Caribe, tendrá siempre como referente “el aspecto y el color de los canarios” y añade desnudos “ellos son del color de los canarios, ni negros ni blancos” y que es recogido desde fuentes del mismo Diario de Colón. Evidentemente, se insiste, nada hace pensar que el origen étnico de ambas poblaciones territorialmente tan distantes para aquellas fechas puede tener entroncamiento común, ni ninguna otra relación hasta la llegada de Colón, salvo que aparezcan elementos probatorios.
 
No obstante, Canarias era frecuentada por navegantes europeos en faenas pesqueras o a la búsqueda  de esclavos. Nunca es descartable el contacto con Las Antillas por diversos motivos: tempestades, derrota equivocada u otras causas ahora desconocidas. Colón sí conocía contactos previos que siempre mantuvo en secreto...
 
MIGUEL LEAL
DR. INVESTIG. UNIVERSIDAD LA LAGUNA


 


 

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