Debates


Historia y Cine


Adhiero a la desconfianza y al repudio expresado por Tzvi Tal en cuanto a el intento de explicar el pasado histórico por medio de películas.

Comparto igualmente, en considerarlas valiosas fuentes a través de las cuales podemos acercarnos al presente de su producción. Y en este sentido, considero válido señalar que no solo los films que abordan temáticas históricas deberían ser de interés de los colegas historiadores. Y aún más, que no solo los productos fílmicos sean el nexo en la producción de conocimiento que depara el cruce Historia y Cine.

La producción cinematográfica involucra a una gran cantidad de actores sociales y políticos,en la pantalla y detrás de ella, cuyas prácticas permanecen en la más soberana invisibilidad en las reflexiones académicas, en particular en mi campo de procedencia disciplinar. Específicamente en mi país, pienso que ninguna de las áreas de estudios en que suelen descomponerse ciertas especializaciones investigativas, ni las diversas matrices anlíticas, ofrecen un caudal de producción suficiente en torno a al cine, concebido como una de las tantas actividades humanas que en los últimos siglos signó la vida de tantos hombres y mujeres (cineastas,guionistas,técnicos, obreros,públicos, críticos, legisladores,etc,)

Por citar algunos (muy pocos) ejemplos ni la historia obrera se ha ocupado suficientemente de los gremios y sindicatos cinematográficos, ni la historia intelectual ha visto en los cineastas como productores de ideas tanto como aquellos que las expresan en forma escrita, ni la historia cultural ha intentado seriamente indagar en la producción cinematográfica las luchas de representaciones, los mecanismos por los cuales, individuos o grupos, intentan, como sostiene Roger Chartier, imponer su concepción del mundo social, sus valores, su hegemonía.

Razón suficiente para comprender por qué esta lista de Historia a Debate, representativa de las condiciones actuales de la producción historiográfica, lleva por nombre Historia y Cine. Pero las zonas de contacto entre historia y cine son tantas como las que habilite nuestra imaginación; reitero, no deberíamos ceñirnos al cine, en tanto "películas", ni a las películas en tanto "históricas".

En este terreno poco explorado, la práctica de los historiadores se enfrenta al desafío de recuperar o agudizar el potencial crítico,creativo, político, sesgado aún por la fuerte impronta de la ciencia positiva.

Miriam Moriconi

-Proyecto de investigación Universidad, Cine y Política (1955-1975) Fernando Birri y la Escuela Documental de Santa Fe.