Debates


Historia y Cine

 
Indentificado con la Prof. Maidana:
 
Desde el "largo metraje", hasta el "documental", pero también el de "dibujos animados" pueden, y de hecho lo tienen, en mayor o menor detalle, algo de historia.
 
Docencia y celuloide creo que van de la mano, como ya han señalado algunos de los panelistas en este debate que promueve h-debate-CESGA.
 
En los últimos años, National Geographic, la BBC de Londres y otros parecidos han enriquecido el contenido del reportaje documental dirigido a la enseñanza, en todos los niveles.El aporte de los cineastas de España es significativo en múltiples áreas.
 
En cuanto al "largo metraje", tanto Hollywood como cineastas independientes han puesto sobre el tapete filmes de altísima calidad dentro de la específica técnica del Séptimo Arte que rozan con temas históricos, ya sea biográficos o más amplios.
 
Creo que la cátedra debe utilizar este recurso por muchísimas razones: -amplía la perspectiva del estudiante para obtener una metodología crítica; -permite despertar en ciertos estudiantes creatividades que de otra manera no se hubiesen conocido; -es mucho más fácil para el docente obtener la atención de los discentes, sobre todo lo que son más distraídos e indisciplinados; -creo que el estudiante puede investigar con mas  incentivos.
 
Yo fuí estudiante de Media en la década del cincuenta.
 
Entonces el docente sólo contaba con un gramófono, de esos en que se ponía el disco de acetato.
 
Recuerdo muy bien a mi profesore de Música, que en mi pupila de doce años de edad no me entusiasmaba casi nada.
 
Bueno, ella jamás se me olvidó, y han pasado cinco décadas.
 
Con ese gramófono, propio de una escuela pública, pero con discos de música clásica muy bien conservados, un día nos hizo escuchar una parte de la "1812" de Tchaikovski....esa parte donde redoblan las campanas en las iglesias de Moscú. "Esta es la parte, nos comentaba nuestra profesora, las campanas redoblan por la alegría ante la retirada de Napoleón".
 
No era que ella nos explicara la invasión de Napoleón a Rusia. Ella nos introducía en el entendimiento de música en base a pentagrama y otros asuntos parecidos.
 
Pero era evidente que cuando asistiamos a la clase de historia y sobre todo al momento de estudiar el capítulo referente a la Revolcuón Francesa, nuestras mentecitas adolescentes estaban mucho mejor preparadas para entender de qué se nos estaba hablando.
 
Guardadas las proporciones, estudiar con el apoyo de un fuerte componente cinematográfico, hoy, cuando son miles, perdón millones los mensajes alternativos fuera del aula de clases, considero que el saldo es mucho más positivo y casi nada negativo.
 
Atentamente,
 
Carlos J. Núñez L.,
Instituto Interoceánico de Panamá.

 

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