Saludos Cordiales y Felices Fiestas:
Creo que debemos señalar
en el debate la existencia de dos niveles en las relaciones
entre el Cine y la Historia, necesitando cada uno de estos
análisis distintos.
El primero de estos niveles seria en el ámbito de investigación
histórica, por lo que se discutiría si una película puede o no
ser fuente histórica y en que condiciones. El segundo de estos
niveles se refiere a la utilización o no del cine como un
recurso didáctico y en que condiciones. Por tanto, las
exigencias sobre el cine serán distintas.
El señor Tal tiene razón en que si se utilizan los filmes como
complemento esencial de las explicaciones docentes será un
error. Pensamos que antes de poner cualquier film en un aula, el
docente tendría que haber realizado un trabajo previo importante
y que los alumnos fueran capaces de “desnudar las verdades
ideológicas de los discursos sobre el pasado que los filmes
difunden”. Pensamos que eso es esencial sea con un film, con el
texto de un arbitrista o analizando la Familia de Carlos IV.
Todas estas fuentes, se tendrían que tratar para ver cuales
serian sus verdaderas intenciones, sus mensajes implícitos o
explícitos, su intencionalidad, etc. Pienso que la principal
labor del docente, no es enseñar Historia, Matemáticas o
Biología, es sobre todo en Secundaria, enseñar a los alumnos a
pensar y a tener un pensamiento critico que les permita evitar
cualquier tipo de condicionamiento externo.
Obviamente el cine se
puede utilizar, como usted ha señalado en diversas ocasiones,
como fuente histórica, pero no por lo que se muestre en el film
en sí mismo, sino a través de la construcción de dichos filmes.
Obviamente sobre el tema de la Guerra de Vietnam no tienen el
mismo enfoque Platón, que por ejemplo Boinas Verdes. En todos
esos planteamientos estoy totalmente de acuerdo con usted en el
ámbito de investigación histórica. Ningún “loco” estudiaría el
gobierno de Cómodo a través de Gladiator.
Sin embargo creo que si es
interesante la utilización de los filmes como recurso didáctico,
siempre tras realizarse un trabajo previo que desnude cualquier
elemento ideológico en su discurso o en su ideología. Este
recurso didáctico se puede articular en tres ejes
fundamentalmente, aunque nunca podrían sustituir la labor
docente ni ser un elemento fundamental:
1) Para animar a los
alumnos a profundizar en ciertos temas históricos a través de la
proyección de filmes o de fragmentos de estos. Espero que me
permitan esta cita del historiador Marc Bloch “Los lectores de
Alejandro Dumas no son, quizás, sino historiadores en potencia,
a los que sólo falta la educación necesaria para darse un
placer más puro, y, a mi juicio, más agudo: el del color
verdadero” (BLOCH, M.: Introducción a la historia”, Madrid,
2001, Fondos de Cultura Económica, p.12). Es en esta línea en la
que considero un recurso valioso al cine, como un elemento que
despierte la curiosidad por el conocimiento histórico.
2) Para ilustrar ciertos
elementos que de otra manera, no podrían comprender, entre otros
motivos por la poca imaginación de los alumnos actuales ante
play station, botellones etc. y los cada vez menores índices de
lectura y de nivel de estudios como se ha visto en el ultimo
informe de la OCDE. Si por ejemplo les ponemos la película El
rey pasmado, sobre los momentos iniciales del reinado de Felipe
IV, quizás los alumnos puedan fijarse en elementos concretos de
la época, como ropas, uniformes, armas, arreos de labranza, etc.
Además, como algunos compañeros han declarado, gracias a las
películas de época, les entro el gusto por la historia, siendo
ahora profesionales de ella, por lo que de nuevo podríamos
enlazar con la cita de Bloch.
3) Permitir a través de la
proyección del filme y enlazando con los puntos anteriores a que
los alumnos puedan participar en la clase, realizando preguntas
sobre aspectos allí expresados y que tengan que ver con la
docencia, mas allá de las explicaciones del profesor y que
permitan a los alumnos debatir sobre cuestiones de las
explicaciones.
Sobre estas líneas es donde tenemos que
insertar el cine como recurso didáctico. Para incentivar la
curiosidad, la imaginación incluso y fomentar el debate mas allá
de los libros o de las explicaciones. Esta debería ser la
utilización didáctica del cine, únicamente en estos sentidos, no
utilizándose nunca como elemento principal o sustitutorio de las
explicaciones impartidas por el profesor.
Tampoco se podrá utilizar las imágenes
plasmadas en la película como fuente histórica, ya que seria
como se ha señalado ya, el reflejo de muchos anacronismos y de
la visión existente en la época de la película sobre un momento
histórico. Si se podría utilizar como fuente para detectar
elementos ideológicos o sociales en los momentos de realización
de dicho film.
Espero que el debate siga abierto y aprovecho
para desear a todos los miembros de Historia a Debate unas
Felices Fiestas y un muy Prospero Año Nuevo.
Aitor Pérez Blázquez.