Estimado: J. Francisco Correa Arias
Doctorando en la Universidad de Santiago
Profesor de secundaria, en A Coruña. España.
Leo el que parece panegírico que me alude, pero precisamente lo que
Usted apunta es lo que ya dijimos en otro apartado del debate (aun
plasmado en este magnifico portal para historidadores del orbe,
singularmente hispanos, que tengo colgado en p. principal de mi
Web).
En el Debate XXIV.-Colonización... y perdón de España, tocaba lo que
Usted apunta, que, por cierto, debemos hacer extensivo a muchos
hermanos de América que mantienen "una especie de odio oculto hacia
un proceso que han sufrido,no sólo ellos, sino muchos otros pueblos,
culturas, y demás, a lo largo de los últimos 5000 años (por poner un
dato cronológico). Una cultura superior "conquistadora" destruía la
dominada, inclusive masacrando (o esclavizando) a la población
vencida. Esto lo sabe cualquiera. Los asirios 1-2 milenios AC,
actual Siria, con Persia y Norte de Iran, asesinaban a las
poblaciones en masa como fórmula política y sistemática. Empalaban a
los más destacados y a la restante masa humana a eliminar, los
colocaban en largas filas, mientras un especialista los iba
degollando con certero tajo en el cuello...horroroso. En américa
hispana no se llegó a esto...,creemos.
Decía, parte extualmente, salvo que Had lo reduzca por repetitivo
que:
Remontándonos cronológicamente a fechas entre 30 y 40 mil años antes
de nuestra Era, los primigenios pobladores de América (el hombre
como tal, desde un ser antropomorfo con cierta inteligencia hasta
homo sapiens, existe desde sólo unos tres millones de años),
sufrieron la dominación salvaje las etnias procedentes de la
mogólica de Asia central que a través del Estrecho de Bering,
colonizaron toda Norteamérica en torno a aquellas fechas,
destruyendo incluso la flora y fauna existente. Éstos no son otros
que los indios americanos que encontró Colón en 1492 o el velero
Mayflower en 1620. Por tanto dichos indios norteamericanos
destruirían no sólo a Colón sino al May Flower con sus 100 colonos
en el interior antes de que tomaran posesión de la Roca de Plymouth,
a Erik el Rojo, un vikingo que, anteriormente en torno al año 1000,
visitó y también se estableció en la costa este de EEUU, un lugar
que llamaron Vinland.
Sólo hay que recordar la crueldad de aztecas, incas, chibchas,
araucanos, caribes... con sus enemigos vencidos.
Pero es que los romanos conquistaron, dominaron, desde el siglo III
a C hasta el V de nuestra Era y sometieron a naciones enteras,
después de Alejandro el Magno con igual metodología, cuya simbología
habría que destruir al modo talibán.
Los españoles, entre otros pueblos islamizados, habremos de destruir
El Corán, a Mahoma y a su filosofía religiosa por habernos dominado
desde el año 711 hasta 1492, con las etapas intermedias de buen
entendimiento que se quieran.
Los pueblos de la Europa central, conquistados a sangre y fuego y
masacrados, a Gengis-Khan. El imperio británico posterior es otro
ejemplo, cuyas señas serían destruídas por similar proceder. Muchos
millones de chinos modernos, disconformes con la política que rigió
a su país, a Mao Millones de africanos a los imperios europeos y sus
símbolos que les colonizaron y explotaron hasta los años 60 del
pasado siglo
Los italianos la parafernalia de Mussolini, los alemanes a Hitler y
los españoles a Franco, entre otros elementos conquistadores de
recientes voluntades por la fuerza.
Anteriormente los austrohungaros a los turkos e igualmente, a éstos,
los kurdos. Los palestinos a toda la simbología israelí, como
enemigos ancestrales hasta este mismo momento.
Para qué vamos a seguir si la imposición de culturas superiores a
otras, aparejada al mismo proceso histórico y prehistórico, es algo
que todavía tiene lugar en estos momentos más que nunca, por la
llamada globalización (claro ejemplo es lo que ocurre actualmente en
Afganistano e Iraq, "colonización" iniciada bajo fútil pretexto de
lucha contra un terrorismo indeterminado), si bien en los países del
llamado primer mundo la estabilidad parece total.
Por tanto... que más se puede decir. Confiar en la mejor voluntad de
los dirigentes políticos y en los Oranismos Internaciones a través
de acuerdos previos y consensuados.
Desearía que algunos polemistas hermanos de América, cuando aluden a
Colón y lo que significa, leyeran esto, sinceramente.
MIGUEL LEAL CRUZ
DR. EN CC. INFORMACIÓN, PERIODISMO, PROGRAMA HISTORIA
LA LAGUNA DE TENERIFE