Debates


Innovación y compromiso


Saludo a todos los participantes en Historia a Debate
 
Tan sólo quisiera añadir, a todo lo dicho hasta ahora que, si bien se ha hablado bastante de "compromiso", se ha hablado bastante poco de "innovación". Y, hablando con sinceridad, no sólo me parece mucho más sugestivo el último concepto, sino que, ambos unidos, podrían proporcionar mucha más cobertura y posibilidades al debate.
 
Sin embargo, como es evidente y de todos sabido, no es fácil innovar. Hacia este objetivo se encamina precisamente todo este macro-debate historiográfico: hacia la creación (innovación) de un nuevo paradigma historiográfico, que revitalice y sanee las investigaciones históricas: que dé sangre nueva a las nuevas generaciones.
 
En cuanto al tema del "historiador comprometido", defiendo firmemente la necesidad de este compromiso. Sin embargo, este compromiso, ya se ha dicho en este debate o, cuando menos, se ha apuntado, no debe ser sino con el PROGRESO.
 
Y a la sazón es necesario matizar un mínimo este concepto. Creo que una buena definición de "progreso", incluiría la idea de una posible integración de todos los pueblos de este mundo en lo que podríamos denominar "una única sociedad" tolerante. También incluiría la idea de que todo avance (de cualquier tipo: tecnológico, económico, cultural, etc.) sólo puede ser considerado progreso cuando de él pueden participar todos los seres humanos, porque sólo a la Humanidad debe beneficiar. Porque el progreso sólo es Progreso cuando permite el desarrollo favorable de los seres humanos en comunidad, cuando favorece la consolidación y perpetuación de nuestra especie, la toma de conciencia por parte de todos
de que TODOS somos Humanos, y, tal vez más importante aún, cuando es respetuoso con el medio en que vivimos y nos desarrollamos.
 
Todas estas ideas, a priori utópicas (y posiblemente siempre), pueden ser un primer acercamiento hacia un nuevo paradigma: un nuevo objetivo que dé sentido a toda nuestra historia; un nuevo "fin" para nuestra historia, sin duda más progresista que todos los propuestos hasta ahora, y, sin duda, más adaptado a la realidad que hoy vivimos. Sin duda un paradigma de este tono, requiere de un gran compromiso por parte del historiador (que no deja de ser historiador por comprometerse, al igual que, por ejemplo, Chomsky no deja de ser lingüista por comprometerse), un compromiso con el progreso y la Humanidad.
 
José Antonio Haro Peralta
Universidad de Salamanca. 2º curso de Licenciado en Historia

 

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