Sin duda un tema interesantísimo, y que aborda mi campo
predilecto. Como ejemplos de la interrelación inequívoca entre
gobiernos-fútbol-sociedad, podemos nombrar muchos ejemplos, sobre todo de
entreguerras, donde Mussolini o Hitler lo utilizan como instrumento político.
Así, pues, la selección alemana, cual Wehrmacht de los terrenos de juego,
absorbe a las grandes estrellas de los países ocupados (como el polaco
Willimowski, miembros del Wunderteam austríaco, el intento de hacer lo propio
con la figura holandesa Beb Bakhuys...), y elimina a aquellos que se niegan a
engrosar sus fila, mediante el exilio (el guardameta austríaco Rudi Hiden, en
Francia), las amenazas (la figura del fútbol europeo, el también austríaco
Mattias Sindelar), o directamente la muerte (los miembros del Dinamo de Kiev que
inspiraron la pelicula de John Ford "Evasión o Victoria", o la muerte en
extrañas circunstancias del propio Sindelar).
Igualmente, Mussolini mezcló el mundo del deporte y la política. Desde su famoso
amaño, amenazas demuerte mediante a los miembros del seleccionado nacional,
durante el Mundial del 34, o el aparentemente inofensivo cambio de nombre para
el Inter de Milan, conocido como Ambrosiana durante el mandato del Duce, porque
no le despertaba demasiadas simpatías un club que llevaba por nombre "Internazionale"
(Internacional).
En fin, tantas y tantas muestras y ejemplo, también tras la Guerra, en Portugal,
España, las democracias populares de Europa del Este y la URSS (proverbial la
condena a 8 años de Gulag a su máxima figura Eduard Streltzov, por no plegarse a
las directrices del PCUS), la utilización de la imagen de la poderosa selección
tricampeona mundial, con Pelé a la cabeza por parte de la dictadura brasileña
("Nadie podrá parar a este país", afirmó el general Médicis, tras la conquista
de Mexico 70), la macabra unión de Pinochet y el club Colo Colo (convirtiéndo el
Estadio Nacional de Chile en campo de torturas...y por esto mismo la URSS se
negó a jugar una repesca mundialista en este escenario), la Guerra del Fútbol,
las presiones del gobierno de Kim Il Sung sobre su selección en Inglaterra 66, o
las amenazas de Mobutu sobre su equipo representativo de Zaire en el Mundial del
74. El propio camino de la selección iraquí sub 23 y absoluta, hacia las
semifinales de la Olimpiada de Atenas y el título de la Copa de Asia en pleno
conflicto armado contra los EE.UU., afirmandose como símbolo de unión entre dos
culturas enfrentadas como la Chii y la Suní, el peregrinar de la selección
israelí por los grupos clasificatorios de todo el mundo buscando evitar
situaciones de tensión política (solo la zona de clasificación norteamericana
les es extraña a los futbolístias hebreos...), el sentimiento de unión y
recuperación de un país destruído que unió a todos los alemanes en torno al
"Milagro de Berna", es decir, la victoria de su Mannschafft contra los
invencibles Magiares Mágicos en Suiza 54, etc, etc...
En fin, un tema que da para mucho.
Sergio Vilariño
Universidade de Santiago de Compostela (USC)
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