Debates
|
Historia y ética |
|
El tema de discusión sobre el papel de la
responsabilidad etica en los estudios históricos no deja de
ser complejo y controversial, no obstante es esencialmente
vital para que el historiador reflexione y tenga muy en
claro la enorme responsabilidad social que tiene en sus
manos al investigar y escribir historia de su sociedad,
épocas pasadas o su tiempo. El historiador profesional esta
obligado a respetar desde el mismo momento que eligió esta
carrera las bases teóricas y las normas que fundamentan la
busqueda del conocimiento historico basado en la obtención
de pruebas documentales y testimoniales, y por lo tanto
estar apegado a estas reglas para establecer la verdad de
los hechos y explicarlos de acuerdos a sus resultados. Es
fundamental que en ese proceso de verificación de datos y
fuentes para evadir datos sesgados, el tenga un compromiso,
independientemente de su ideologia o paradigma para
establecer la verdad. No debe falsear datos, manipularlos a
su antojo o ideologizarlos en función de sus intereses
individuales o políticos.
Si decidimos respetar estas normas que nos
permiten definir una actitud sobre lo que se está haciendo
bien o lo que se está haciendo mal a sabiendas de que se
están cometiendo errores sería lo deseable. Claro está,
sería tal vez mucho pedir, que la conciencia del historiador
profesional sea respetada por el mismo como sujeto que
conoce, y dejar a un lado sus intereses políticos,
ideológicos o sociales. Muy a pesar de que el conocimiento
histórico pueda estar condicionado, su compromiso es
transcender sus intereses y mantener el ideal etico de decir
la verdad por encima de estos factores.
En este sentido, los hechos y personajes
deben ser abordados con imparcialidad y objetividad, esta
última tan cara para los historiadores a quienes les cuesta
dejar a un lado prejuicios, ideologías e intereses; y
decirse la verdad con pruebas, no para condenar pero si para
explicar el por qué, el cómo y el cuando las cosas
sucedieron de esa manera, pues obviamente hay una etica
independientemente de si somos liberales o marxistas, y esa
etica pasa por revisar la mentalidad de cada época y
respetar los acontecimientos y comprender el cómo
sucedieron.
Mucho se ha dicho aquí que los seres humanos
no son imparciales, están condicionados y relativizados por
su época. ¿Cuantos historiadores no obedecen al dictado del
poder político y la prebendas o posiciones económicas sea de
cualquier signo, de derecha o izquierda?. La tarea del
historiador es muy ardua, esta en conocerse a sí mismo y
acatar valores como la justicia, honestidad, verdad, la
libertad, y el respeto a la vida.
¿Qué si en la historia de mi patria tal
personaje fue sanguinario, despota o autoritario?, bueno
explícalo pero con pruebas fehacientes, no porque a mí me
pareció o mi historia es un instrumento político o
ideológico, porque allí si caeríamos en lo pseudocientífico
por no decir falsedades o aberraciones de lo que no se debe
hacer ni escribir. No olvidemos que la historia no debe
condenar sino explicar y a través de estas sólo se podrá
condenar lo condenable, y lo que afecta a una sociedad y los
sujetos históricos de una época. De hecho, ya la historia
universal nos esta dando la posibilidad de establecer
valores y principios universales para enfrentar modelos
totalitarios que atentan contra la naturaleza de la dignidad
humana y la libertad. Que oprobioso fue el régimen nazi
verdad, y tanto otros genocidios sucedidos a lo largo de la
historia humana.
Que si mi verdad es mi verdad y ese es mi
punto de vista...Toda verdad por relativa que sea esta
sujeta a realidades cognocitivas y se pueden descubrir, de
eso se trata de quitarle el velo a los hechos, al poder y
desnudarlo en toda su naturaleza sea de cualquier tipo:
social, racial, político, ideológico o religioso.
Henry Parejo Hernández: Historiador graduado
en la Universidad Central de Venezuela e investigador
jubilado de la Cancillería venezolana.
|