Debates
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Historia y ética |
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A respecto del tema de la imparcialidad del
quehacer histórico, me atrevería a decir que de sobra debatido
ya (y que nos retrotrae al siglo XIX con Ranke), pienso que
cualquier historiador consciente de la calidad de su investigación
y su compromiso con la labor que desempeña, tiene en mente la
imposible imparcialidad en la historia (ni al tratar el tema de
los cocodrilos, Marte o la Guerra Civil española), aúnque sí
en la medida de lo posible un cierto grado de objetividad en una
disciplina pretendidamente científica como esta. La historia es
y debe ser al menos objetiva en su intención, ya que tratar
temas comprometidos como los desaparecidos en Argentina o la
represión franquista no está reñido con la objetividad. No
obstante, reincidiendo, creo que este tipo de dudas e
interrogantes hieren a la historia en vez de colaborar a su
afianzamiento en la sociedad. Las críticas deberían dirigirse
al pensamiento único, germen de un peligroso neofascismo
imperialista, y a aquello que bajo la apariencia de historia, no
es sino un relato al servicio de los poderosos, pero en ningún
caso cuestionar aquello que pueda poner en peligro la
cientificidad de esta disciplina.
Isabel Rodríguez Universidad de Santiago de Compostela
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