Historia Inmediata/ Debates
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¿Es posible una historia inmediata? |
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El profesor Aróstegui, en su libro, “La historia
vivida”, plantea que la historia es siempre un presente, no un
pasado, ya que la vida transcurre y las gentes tenemos diferentes
edades; esta idea aparece en la primera parte del libro. En la
segunda parte recomienda cómo el historiador debe enfocar el
presente.
Pienso que la misión de un historiador no es hablar
sólo de lo que está muerto, sino de lo que está vivo. La idea de que
la historia es ese pasado concluido, del que tenemos documentos y lo
podemos estudiar, es relativamente reciente, pues aparece en la
segunda mitad del siglo XIX, tras la II Guerra Mundial, en Francia,
una historia tradicional, historia del pasado. El presente no tiene
límites cronológicos, de forma que la historia no termina en ningún
momento preciso.
La palabra historia procede del griego “histo” que
significa el testigo, el que habla. Heródoto ya hacía historia del
presente, al igual que Maquiavelo y Voltaire.
Estudiamos la historia en períodos, de modo que se puede hacer historia en todo momento, de aquel tiempo que hemos vivido y que vivimos, de ahí la relación entre la llamada historia oral y la historia del presente. La historia no es opinable, pero todo lo que pretende ser científico no es opinable, sino discutible. Aróstegui pone el ejemplo de la transición española que, hoy se ve de forma diferente a como se vio hace 25 años; la generación presente cree que no se hizo lo que se podía haber hecho. Por tanto, los historiadores ven el pasado en función de unas condiciones presentes, pero no hay una verdad absoluta.
Con esta historia del presente, la idea de documento
histórico, no puede estar limitada a lo que es el archivo, sino que
hay otras fuentes, como el desarrollo de los medios de comunicación.
Pero, por otro lado, esta historia plantea el problema de la enorme
cantidad de información, que es difícil de depurar y que se
encuentra dispersa.
Maria Gracia González
Universidad de Castilla-La Mancha
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