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Estimado Profesor Carlos Barros:
Desde el confín del mundo, Chile, le saludo y le agradezco la
bienvenida que me ha concedido para participar en h-debate@cesga.es.
Me comprometo en las medidas de mis escuetas posibilidades de
tiempo para participar en las reflexiones historiográficas
planteadas por ud. y su equipo de trabajo. Para ud. y para
ellos mis afectuosos saludos y reconocimientos.
Parafraseando a un historiador connacional mío -Sergio
Villalobos Rivera- quisiera sumarme al cúmulo de
interpretaciones expuestas sobre la llamada"Historia Reciente",
efectivamente, el hombre del tiempo presente ha visto
transcurrir su existencia en medio de fuerzas exógenas
contrapuestas que marcan su destino más allá de sus propias
voluntades. Situaciones, angustias, esperanzas, miserias, etc,
embargan nuestra vida, el destino de una nación o un continente
entero, obligándonos a una constante meditación para penetrar en
la superficie aparente de hechos, trascendentes o
insignificantes, talvez, y encontrar el verdadero sentido de las
corrientes que mueven nuestra existencia. Estimado Prof. Barros
para comprender el momento actual no basta la información
noticiosa del periódico o del informativo, sino más bien, y como
sabemos, de una aproximación a la Historia, Scientiae Magistra
Vitae, que debe darnos el sentido profundo de los viejos
porcesos que siguen operando en nuestras realidades locales,
nacionales, regionales, continentales, en fin, globales. A pesar
de que algunos ilusos han celebrado el fin de la "Historia",
ésta guste o no, quierámoslo o no, se ha constituído en un canon
que ha impuesto un modelo y un orden, un estilo de vida y una
cultura, presentes hoy y mañana. Vivimos y seguiremos viviendo
bajo el signo de la Historia.
Un Abrazo.
Alexandro Caneo Uribe.
Prof. y Licenciado en Historia.
Miembro de Número del Instituto O'Higginiano de Chile.
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