Estoy fundamentalmente de acuerdo con la primera comunicación de Joan Corbalán,
y aprovecho para pedir que dejemos los apasionamientos y visceralidades y
busquemos la reflexión y la comprensión del otro, que usemos la
inteligencia, en definitiva, aunque no esté de moda. Tan sólo quisiera poner
una objeción sobre la afirmación de que "España como estado nace a
principios del siglo XVIII". Habría que decir "España como estado
moderno", importando el modelo francés. Pero el término
"estado", en antropología (en ciencias sociales, pues) designa el
estadio superior de complejidad de una unidad política, en contraposición a
bandas, tribus y jefaturas. Es por eso que se habla de estados refiriéndose a
sociedades antiguas, como por ejemplo los aztecas prehispánicos, pero, por
supuesto que también los dominios de Felipe II, por poner un ejemplo. De
todas maneras, lo que subyace en la afirmación de Corbalán es que, hasta ese
siglo XVIII, existían ciertos ámbitos de decisión locales que incluso el
rey de España había de respetar, lo cual creo que nadie pone en duda.
Ya puestos, me gustaría decir -sin ser especialista- que considero un error
pensar que Castilla fue la gran beneficiaria del Imperio Español. Si en
diversas ocasiones los reyes españoles sojuzgaron a las élites locales
"provinciales", tal fue el caso castellano de los comuneros. Por
otro lado, recuerdo algunos trabajos del gran Domínguez Ortiz -"La ruina
de la aldea castellana" (cito de memoria)- sobre cómo Castilla sufrió
el peso de la
política imperialista española, que la arruinó económicamente y provocó
su despoblación. Algunos tienden a identificar, en diversas épocas, a
Castilla con el estado central, lo cual considero fundamentalmente falso.
Gracias y hasta pronto.
Carlos Santamarina
Universidad Complutense de Madrid
carlossn@diploma.com