Me encantaría que se formase un debate sobre un tema que hace
años que me tiene indignado, pero antes de iniciar el debate
quiero exponer mis conocimientos directos sobre el tema.
Soy ingeniero, y en septiembre acabaré los estudios del Tercer
Ciclo de Historia, tengo dos hijos, uno de ellos hizo el año
pasado la selectividad, y la otra comienza el próximo año el
nuevo bachiller (que no se que nombre recibe). Ambos han
desarrollado su formación en tres comunidades autónomas
distintas, dos de ellas con "particularidades lingüísticas".
Esta es mi "base de datos".
El informe, se autodescalifica a sí mismo y bastan dos preguntas
para darse cuenta de ello:
¿Por qué un informe sobre la enseñanza de la Historia?.
¿Por qué sus resultados aparecen tras cuatro años, justamente
cuando el gobierno en el poder no necesita de los votos
nacionalistas?.
El problema no es que esté mal la enseñanza de la Historia, el
problema es que la enseñanza en general es un auténtico
"fiasco", ya sea la Física, la Química, las Matemáticas
o los idiomas, es todo un auténtico desastre. ¿por qué no se
ha hecho un informe de todas las materias?, ¿por qué se utiliza
únicamente la Historia para evaluar las desigualdades y no la
Geografía?. Los niños canarios no estudian el concepto de río
porque en Canarias no hay.... ¿seguimos?.
La intención política del informe (sea cierto o no lo sea que
esa es otra cuestión) resulta evidente y no deben perder la
memoria histórica unos partidos centralistas que pactaron el
continuismo (UCD, AP, PSOE y PC) en vez de la ruptura otorgando
así una fuerza parlamentaria a unos nacionalismos que no se
corresponden con el peso de sus votantes, ese pacto es
responsable de ésta situación de la que quieren presentar ahora
a determinado concepto de "España" como víctima, para
manipular a la opinión pública.
No voy a entrar a discutir el concepto que de España tiene la
Real Academia, porque sea cual sea los medios de información ya
se encargarán de que se adapte a las necesidades de "crear
opinión" que es de lo que se trata. Pero como siempre se ha
dejado en manos de políticos un tema (el de definición de lo
que se entiende por Historia común e Historia específica) sobre
el que los historiadores tenían que haber dicho la última
palabra, desarrollando la enseñanza a partir de ese acuerdo común
de auténticos conocedores del tema.
La intervención de la Academia no pasa de ser un más de las que
demuestran que todos los estamentos del conocimiento y la cultura
siguen al servicio del Poder: "per ommia secula
seculorum...".
José Antonio Hurtado García
Universidad de La Laguna
epsilonx@retemail.com