Amigos de HaD:
He disfrutado - y aprendido algunas cosas- con la discusión
planteada sobre la enseñanza de la historia de educación media
en España. Permítanme decirles que el mismo asunto mantiene
despierto el interés tanto de docentes como de investigadores en
muchos de los países de la América hispana. Somos
"nuevos" y tal vez no tengamos los problemas que
plantean a Uds. las
provincias autónomas, pero la concepción del uso -y los abusos-
de la Historia, es igual en todas partes. Al fin y al cabo, la
historia se usa como herramienta de poder. La información que se
transmite a los chicos que reciben el barniz cultural de la
secundaria, lleva siempre el sesgo que le quieran dar los
gobiernos de turno. Al menos acá ocurre de ese modo. Desde los
ochenta se inició una "revisión" acerca de la enseñanza
de la Historia y la Geografía. Se metieron en el saco de las
Ciencias Sociales y se redujeron a contenidos puntuales
referentes a las fechas patrias. Por supuesto que haciéndo énfasis
en los gobiernos del período democrático, es decir de 1958
hacia acá. El gobierno actual volteó la tortilla y minimiza en
un
Programa de la asignatura que ha suscitado una tibia discusión,
los hechos del denominado "puntofijismo", que no es más
que la alianza partidista de tres de los grupos opositores a la
dictadura de Pérez Jiménez para sentar el inicio de la
Democracia sobre bases más o menos sólidas estableciendo unas
ciertas reglas de juego. Los programas pues, emanados del
Ministerio son un problema. Pero también los textos elaborados
generalmente por diletantes y no por historiadores serios
constituyen un problema, y en tercer lugar, los docentes, poco
interesados en investigar y ampliar sus conocimientos. Se limitan
a trabajar por un libraco denominado "El libro del
Maestro" que les facilita el <Ministerio, donde no sólo
se asientan los programas y su filosofía, sino que se copian las
"lecturas sugeridas". El problema en grande es el de
una concepción general de la enseñanza llevada a una masificación
acrítica. ¿Qué es eso del problema de la identidad o de la
conciencia nacional? A los fines de los gobiernos, una masa
pensante no interesa. Que sea una masa y nada más. Usar la
historia para sostener un lider o un partido. Eso importa.
Entonces no debe extrañar la esencia política de toda esta
discusión. Somos políticos y sobre todo los gobiernos, lo son.
Diana Rengifo
Núcleo Universitario "Rafael RAngel"
Dpto. de Ciencias Sociales
Universidad de Los Andes, Trujillo, Venezuela