Réplica a
Historia y fuentes.
Estimados amigos.
El de las fuentes históricas es uno de los
problemas más difíciles de la epistemología
de la Historia. Ante la aseveración de los
historiadores ingenuos de que la historia se
hace con documentos y, por consiguiente,
tpda aseveración debe ir con su respectiva
referencia documental, yo diría que "la
historia se hace casi sin documentos".
Los volúmenes de documentos y otras fuentes
generados por la práctica social son muy
exiguos con respecto a las mismas prácticas
sociales (objeto de estudio de la historia).
Más aún, los volúmenes de esos documentos y
fuentes producidos que llegan a conservarse
son exiguos y más diminuta todavía es la
cantidad de documentos y fuentes que llega a
repositorios (archivos, museos, públicos y
privados) y, nuevamente, muy restricgida es
la cantidad de documentación y otras fuentes
que (ya en repositorios) es servida a los
investigadores. Resultado: el investigador
trabaja con una ínfima minoría de los
documentos y otras fuentes que debieron
haberse generado, conservado y guardado.
Pero aún hay más. Muchos de los documentos y
otras fuentes generados tienen una
intencionalidad declarada o inconfesable que
hace posible, precisamente, que esas fuentes
hayan sido construidas, conservadas y
servidas.
Es decir, colegas y amigos, tenemos una
serie de "cernidores" desde la producción de
las fuentes hasta su servicio para la
investigación que hace dudar si la historia
puede hacerse.
Yo creo que sí, por supuesto, pero gracias a
un trabajo hermenéutico y eurístico muy fino
y muy profesional que permita obtener y
analizar la información obtenida de unas
cuantas fuentes de información. Lo que sí me
parece importante es que sepamos que nuestro
trabajo es delicado desde esa perspectiva y,
por eso, la formación de historiadores debe
incluir el adiestramiento en el manejo de
las pocas fuentes históricas que podemos
usar.
Atentamente,
Francisco Quiroz Chueca
Director de la Escuela de Historia
Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima.