Que sí, que el el tema de la escritura histórica de una vida es cada vez más
serio, en el sentido de riguroso. Cuando servidor hizo, ya hace años, su
tesis doctoral se sirvió de tres biografías acerca de tres
prelados que ejercieron su mandato eclesiástico en Nueva España:
Lorenzana, Ruiz de Cabañas y Núñez de Haro. De las tres biografías
consultadas me encantó la de Ruiz de Cabañas de Guadalajara ( México). Su
biógrafo Dávila Gabiry, aunque bastante hagiográfico, muy completo
y sin dejar atrás asuntos muy controvertidos como la postura
prudente del Prelado en el espinoso tema de la Independencia. Creo
que volvería a rescribir mi ponencia al II Congreso de Historia de Navarra
en 1991, titulada " Un navarro en Nueva España: Ideas educativas
de Juan Ruiz de Cabañas, 1795-1824". Pero supongo que
al actualizar el enfoque biográfico hay que tener en cuenta otros factores,
como por ejemplo la opinión de los "enemigos" del biografiado,
las repercusiones de sus acciones de gobierno con
"efectos no deseados" Y sobre todo acudir a nuevas fuentes inéditas
y a las ya utilizadas pero vistas con otros enfoques, todo sin perder de
vista su relación con una propuesta original sobre las
aportaciones a tal campo del biografiado; por ejemplo "Fulano y
la agricultura social en el Plan Badajoz". En otro orden de cosa
aconsejaría la lectura de la Biografías de Emil Ludwig, yo he leido
con verdadero placer la de Simón Bolívar de donde infiero que
es muy bueno conocer a los allegados del biografiado por escalas de
acercamiento o distanciamiento desde la generación de los abuelos a la suya
propia, parientes, primos, etc... y sobre todo que las biografías,
como la historia, sin romper con la verdad hay que escribirlas de una
manera bella, literariamente atractivas. Yo aconsejaría leer primero
la Biografía de Bolívar y luego la de Bisrmark, captar los ambientes ,
diferenciarlos de los que rodean o apartan al bigrafiado, eso es
sumamente didáctico..Sin duda poner de relieve sus hábitos culturles:
lecturas, consejeros, aficiones... Otra cuestión es que el
biografiado haya dejado escritas y publicadas sus Memorias y
quedarse en la exégesis de esas Memorias , eso es lo que en otro
momento hizo quien susbribe con un líder sindical de la Restauración
en la cuenca minera de Riotinto: "La utoformación de un líder democrático:
Félix Lunar", para el momento me sirvió de mucho y advertí
algunos errores al contrastar "memorias" y prensa citada por
el autor, e incluso con fechas como la entrevista del líder y su compañero
sindical con el mimisimo Dato y lo que decía la prensa de dicho
encuentro de signo tan opuesto como "El Liberal o la "España
Nueva" de Rodrigo Soriano. En fin es necesario incorporar enemigos
vivientes y amigos críticos y sin hipotecarse, si la biografía es de
un persaje reciciente hágase amigo de la familia y trate sobre todo
de no caer en la hagiografía. No olvide en el capítulo
de formación la educación recibida y sus contrapuntos, el talante personal
debe mucho, a veces, a estos contrastes..
Pepe Romero Delgado
romero@uhu.es