El debate "Latinoamericano" junto a los perdones o
des-perdones, la conquista, etc.,me traen a carne viva la
conciencia de cuánto modela nuestra conciencia histórica
(incluyendo la de los historiadores) la cultura textuada (Leyenda
Negra) que hemos recibido y que es un obstáculo para que las
aportaciones de la historiografía actual (seria, ¿debe haber
otra?) se salten a la torera con tal de que la misma no nos
obligue, con sus esclarecimientos, a modificar nuestros amados
mitos. El historiador estadounidense Louis O. Mink una vez se
preguntó "What does it mean to have been told a
story?", en otras palabras, para el historiador, ¿qué
implica el que se nos haya narrado un cuento? Porque ese cuento
narrado y re-narrado se internaliza como mito fundante ante el
cual parece que toda investigación que lo modifique está
destinada a estrellarse, por más científica que sea. Fray
Toribio de Benavente ( en nahuátl: "Motolinía", el
"pobrecito") lo vió claramente cuando le escribió a
Carlos I comentando lo que Las Casas decía sobre los pobladores:
"Y el de Las Casas los deshonra por escripto y por carta
impresa. Pues ¿cómo?¿así se ha de infamar por un atrevido una
nación española con su príncipe, que mañana lo leerán los
indios y las otras naciones? ; "que no hay hombre humano, de
cualquier nación, ley o condición que sea, que los lea, que no
cobre aborrecimiento y odio mortal y tenga a todos los moradores
de esta Nueva España por la más cruel y más abominable y más
infiel y detestable gente de cuantas naciones hay debajo del
cielo." (Crónicas de América #16, Historia 16).
Mis colegas de la Latin American Studies Association dicen que es
"científico" por razones linguísticas, llamar
"Latin American" a los pueblos del Viejo y Nuevo Mundo
cuyos idiomas evolucionan del Latín ( no dicen si lo hablaban
bien o mal), pero ninguno de ellos incluye en "Latinoamérica"
a la "Belle Province" de Quebéc y sus problemas... ¿lapsus
mentis, o ciencia fatula?
Elpidio Laguna
Rutgers University
lagdiaz@andromeda.rutgers.edu