Creo que mi colega Javier Arriaga Sevilla tiene toda la razón
en negarse a pedir perdón por algo que él no hizo, y que muy
probablemente ninguno de sus antepasados tampoco. Por otro lado
me llama la atención que un argentino moderno (Teodoro Blanco)
se considere víctima junto con los indígenas de la colonización
europea, cuando fueron los propios argentinos quienes se
encargaron de exterminar casi completamente a la población
nativa de su país...pero tampoco es su culpa, y quizá de
ninguno de sus antepasados. Seguirnos manejando a estas alturas
por medio de estereotipos nacionalistas tan burdos resulta
simplemente inútil. En mi país (México) generalmente las lágrimas
de cocodrilo sobre la maldad de los españoles que
"nos" conquistaron a los mexicanos, han sido la
cobertura ideológica de discursos y prácticas etnocidas con las
poblaciones indígenas actuales. En Argentina probablemente hayan
servido para lo mismo, como buen mito nacionalista. Si vamos a
discutir y quizá comprender, que nunca justificar, la violencia
y destrucción que provocó la llegada de los europeos a este
continente tenemos que empezar por analizar críticamente nuestra
propia posición en el complejo mosaíco cultural y étnico de
nuestro continente.
Mtro. Federico Navarrete Linares
Instituto de Investigaciones Historicas
Universidad Nacional Autonoma de Mexico
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