Debates
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Negacionismo |
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Lo que aqui escribo son algunas reflexiones que me
han venido surgiendo a medida que lei este interesante debate.
En cuanto a la cuestión del Holocausto, creo que ya
debería entenderse que realmente sucedio. Si bien hay discrepancias
en la cantidad de personas asesinadas en ese gran hecho del siglo XX,
los métodos empleados o las razones que desembocaron en el mismo,
hay un problema que no debe olvidarse: se trata de un fenómeno que
no se puede desligar de la incomprensión de las diferencias
culturales. E inclusive, el fenómeno nazi debe reformularse en un
plan de exterminio de aquellos que no ¨encajaban¨en la llamada raza
aria: esto significa no solo judios, sino tambien gitanos,
homosexuales, discapitados, etc. Debemos entenderla como una lógica
social direcciona a elimiar la alteridad extraña; un acontecimiento
o experiencia histórica que nos habla de cómo el hombre actua frente
al otro, a la alteridad si no la comprende: y esto muchas veces
lleva el nombre de etnocidio, o sea, la lisa y llana supresión de un
pueblo por otro, muchas veces sustentado por teorias
pseudocientificas e ideologias que fomentan la idea de la
civilización y el ser superior. No obstante, dicho evento, no puede
desconectarse de otros momentos - como bien ha señalado la colega
Eugeniu Toma - referidos a la conquista de América, el holocausto
armenio y muchas situaciones. Sin embargo, el Holocausto, la
conquista de América o el genocidio armenio no deben ser
dogmatizados ni utilizados para crear una identidad, sino que son
parte de nuestro pasado y de nuestra memoria, a la cual - en
concordancia con Oscar Aguirre - deben ser enfrentados y
criticados. Si bien la historia no se repite, y por lo tanto no
podemos pedir lecciones a la historia - en términos de Marc Bloch -,
es necesario analizar y reflexionar sobre la situación actual, que
nos compele a revisar nuestras formas y estructuras de pensamiento,
y más aun, a prestar atención a los hechos del nuevo siglo XXI. La
globalización - que en mi reflexiones puede denominarse así al
proceso por el cual se mundializa y expande política y
territorialmente un sistema socioeconómico de relaciones de
producción, consumo y distribución como es el capitalista - esta
afectando y erosionando cada vez más nuestras ¨bases¨sociales,
económicas, políticas y culturales: Y de esto surgen nuevos
problemas - que, sintetizados de manera muy esquemática esten-
relacionados con la convivencia o no de las diversas culturas que
habitan el planeta.
En cuanto a la Torah y otros escritos de tal índole
antigua, considero - compartiendo los planteos de la opinión de Ana
Funda Patrón de Smith y Emanuel Pfoh - que dichos ¨textos¨ fueron
escritos, formulados en contextos de diversidad étnica, en donde se
conjugaban las tradiciones ancestrales de distintos pueblos y que
por lo tanto, fueron elaborados con el objetivo de cohesionar a
diferentes culturas, crear (o recrear) una identidad social y muchas
veces otorgar legitimidad a las elites del momento. De esta manera,
debemos reflexionar que fueron escritos para una época histórica
determinada, para actores sociales intrincados en complejas redes de
relaciones que alguna vez existieron y que hoy, nosotros, miramos
con objetivos de investigación. No se tratan pues de sútiles engaños
o mentiras, sino de discursos encaminados a lograr la conformación
de una identidad.
Mi posición frente a estos acontecimientos y otros
acaecidos en la actualidad - como la guerra de Irak y la actual
posición beligerante del Estado sionista de Israel - es que el
investigador o cientista social - en mi caso, el de historiador -
cuya tarea debe tomar una posición crítica, comprometida con la
realidad social y con la mayor ética posible. esto significa, en mi
planteo, estar a favor del respeto a la diversidad cultural y la
tolerancia.
Horacio Zapata
Escuela de Historia - Facultad de Humanidades y Artes
- Universidad Nacional de Rosario
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