Apreciado Ernest.
Estoy plenamente de acuerdo contigo. Es cierto, el verdadero
historiador no debería "bastardear" la historia, ni cargarla de
eufemismos, o "ingunerla" Pero es que hasta el mismo Ciceron a quien
citas, quien a pesar de no haber sido historiador en el sentido de
la palabra, y haberse referido a las leyes a las que debe ceñirse un
historiador: verdad y objetividad, no pudo serlo, no practicó su
célebre sentencia. Muestra de ello son las cartas a sus amigos en
donde les pedía falsear "un poco" la verdad de los hechos a su favor
para alcanzar la gloria, cuestión que persiguio hasta el final. Y la
alcanzó sin necesidad de ello. Ser objetivo es bastante difícil; el
entorno en que se mueve el historiador de alguna manera lo afecta y
en algún lugar de su obra se muestra. Esta verdad no puede ocultarse
y desde la misma antigüedad se discutió acerca de ello, véase la
polémica de Polibio contra Timeo y otros historiadores sobre la
verdad y objetividad. C'est la vie'
Homero Calderón
GRUPO DE iNVESTIGACIÓN SOBRE HISTORIA ANTIGUA Y MEDIEVAL (GIESHAM)
U.L.A. Mérida-Venezuela