Debates
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Historia y objetividad |
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Después
de transcurrido un tiempo desde mi última contribución en este
debate de Historia y ëtica, paso
de nuevo a referirme a interesantes cuestiones sobre el tema,
expuestas por compañeros de anteriores participaciones. Pienso
que los historiadores docentes o investigadores y divulgadores,
pueden elegir sus temas por diversos motivos , como por actualidad
de una efeméride o conmemoración; para
el análisis de una similitud de hechos actuales y
pretéritos; por los enigmas o secretos que puedan prevalecer
sobre un determinado asunto que estimula a su
estudio e investigación,
e incluso como ejercicio de historia-ficción, de lo qué
hubiera podido ocurrir, si
el desarrollo del proceso del hecho
hubiera sido otro, etc Analizando
y sintetizando sus causas y consecuencias, desde una percepción,
interpretación y opinión basadas en las cualidades y calidades de
una historicidad rigurosa y ética, evitando políticas demagógicas
y centrando el interés en la libre
formación del estudiante, verdadero objetivo pedagógico y social. La
subjetividad personal no es admitida ni recomendable para el
historiador, como no lo es para el jurista, ambos estudian y
analizan unos hechos históricos y su proceder debe intentar ser
basado en la realidad y las leyes, con rigor extremo. El no
hacerlo así perjudicaría su prestigio profesional. Por ello, todo
libro de Historia debería ir precedido por una clara, completa
concisa biografía de la vida y obra del autor, que
permitiera al lector conocer sus antecedentes y predilecciones,
aunque siempre se al leer la obra, denota la consistencia e
inclinación de pensamiento. En
efecto, es muy importante tener en cuenta la ecología o rama de la
biología que se encarga del estudio de la relación entre los seres
vivos y, los grupos humanos y el medio ambiente. Diría que es
imprescindible para nuestra común historia hispano-americana,
surgida del hecho del encuentro de
dos mundos o dos culturas. Resultado, sin duda, de un
proyecto ultramarino, producto de un genio navegador e investigador
como Cristóbal Colón, descubridor
de nuevas rutas y explorador de nuevas islas y tierras firmes con
sus gentes autóctonas, a las que por procedimientos de conquista y
colonización, desgraciadamente muchas veces inhumanos, se dióa
conocer nueva lengua, religión, cultura y
forma de vida. Aquella
paradójica aventura, desgraciada y fecunda a la vez, de encuentro y
choque, de fusión de razas y culturas. Con el mestizaje
hispano-americano se abre un camino de esperanza hacia una mayor
comprensión y compenetración entre los distintos grupos humanos,
con respeto y confraternidad. El
escritor latino Marco Tulio (Cicerón), en su libro De
Oratore, dejó
escrito: “La historia es testimonio de los tiempos, luz de la
verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, anuncio de la antigüedad”.
El historiador debería tener siempre en cuenta
y respetar estas cinco premisas de su labor. La búsqueda de
la verdad, es imprescindible, por difícil que sea y el resultado
será siempre la verdad de uno , y
esa es la verdad a
la que se ha de ser fiel. No
se ha de hacer de la Historia un cuento. Con
mis mejores deseos de felicidad para todos en estas Navidades y un
venturoso Año 2003. Ernest
Vallhonrat i Llurba
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