Debates


Positivismo


Apreciado Sr. España Moya

Ud. es una persona ecuánime y brillante, con quien sí vale la pena debatir. Jamás he entrado al análisis de los casos de Augusto Pinochet en Chile, o de Fidel Castro en Cuba. Nunca he afirmado -y desde luego, ya no lo haré- que tales regímenes sean lícitos o no, o si tuvieron rqazones para asumir las actitudes que adoptaron. Sólo me limito a decir que sucedieron.

Por eso, sé que comprenderá mi posición, cuando me niego de forma sistemática a apartarme del plano de los hechos reales, en el momento de hacer hacer academia

Traicionaría mis principios, si basándome en la economía, por ejemplo, calificara de buenos o de malos, los procesos Pinochet en Chile, o Castro en Cuba.

Lo único que se me ocurre afirmar en ambos hechos, es su extraordinario parecido. Los líderes citados, llegaron al poder por medios violentos, ejercieron dictaduras violentas en grado sumo, se mantuvieron en el poder gracias a esa violencia, pero sus países mejoraron.Chile es hoy por hoy -según el Banco Mundial- la economía más sólida de toda América Latina, y en Cuba, como loorganismos internacionales, hay 0 analfabetismo y total cobertura en salud.

De ahí no paso. No entro a calificar si úno de ellos hizo bien, actuando en favor de la derecha, o si el otro hizo mal, propendiendo por la izquierda. No. No soy politólogo, y es a ellos, nada más a ellos a quienes le corresponde tratar de resolver la controversia.

En el caso de Bolívar, Chávez, Uribe, Correa y demás, tampoco califico. Sólo me limito a mostrar el hecho -tozudo, inalienable e inmodificable- de que los actuales mandatarios de Venezuela, Colombia y Ecuador, siguen los postulados bolivarianos de "un presidente vitalicio", de "reformar de manera constante las Constituciones" y de tratar de eliminar "las elecciones que tanto perjuicio causan a los pueblos".

Repito, no estoy calificando. Tampoco haciendo de contraparte. Lo único que hago es contar un hecho que Ud., como hombre de letras y discernimiento que es, sabe incontrovertible, mirándole a través de ese prisma. Con esta acitud, le estoy concediendo al educando, la posibilidad de investigar, y de extraer sus propias conclusiones, en lugar de asumir las que yo pueda entregarles. Que entre otras cosas, tendrían una falla desmesurada. ¿Quién garantiza que mi opinión contenga unaa verdad total?

Por eso, abogo por la implantación del Poisitivismo que tanto preconizó Ranke, en la difícil enseñanza de la Historia.

Créame que ha sido y siempre será placentero para mí, poder debatir con alguien de su talento, ante quien hay que esgrimir una verdadera y real argumentación, sin entrar al terreno de las frases o lugares comunes, al que somos tan habituados los latinoamericanos, cultores de tal práctica, que no hace sino empobrecer el lenguaje.

Jorge Eliécer Gaitán, inmolado líder colombiano, asesinado en el mismo año en que nací -1948- quien tenía una formación europea a ultranza, como que se educó en Roma, rechazó siempre ese comportamiento muy nuestro,de convertir en razón el refranero, señalando que "si desean sobresalir, emprendan el camino franco de la acción positiva, y no el hatajo vedado de la emulación bastarda".Quien quiera la cita exacta, puede recurrir al debate que adelantó Gaitán en Colombia a raíz de la Masacre en las Bananeras, ocurrida a finales de los años 20 en Colombia, durante el gobierno del presidente conservador, Miguel Abadía Méndez.

Contradictores como Ud. dignifican no sólo la profesión de historiador -yo lo soy por afición- sino que engrandecen a h-debates

Un sincero abrazo desde Barranquilla, Colombia

Pepe Sánchez
Químico, Periodista y Humanista Emérito de la Universidad del Atlántico
www.emisoraatlantico.com.co
www.caribesano.com.co
www.pepecomenta.com
 
 

 

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