Excelentismo doctor Carlos Barros, le envío estas líneas para
explicar el desarrollo de algunas ideas por Usted expuestas que han llegado a
despertar mi curiosidad pues me han hecho pensar más clara y lúcidamente acerca
de temas como resultado de los debates que tuvimos oportunidad de tratar en 2001
en Concepción del Uruguay en las jornadas del IV Congreso Nacional de Historia
de Entre Ríos. Ahora bien el problema que se me presenta en principio es la
verificación, comprobación de las ideas y fundamentalmente la crítica ya que
pueden contener tonos audaces o giros agresivos porque es casi un agravio
exponer palabrerío sin sustento, todo lo cual me ha llevado a la tarea de
argumentar en parte y presurosamente y pedir disculpas por la espontánea e
impulsiva reacción de dirigirme al debate positivismo exponiendo conceptos
generales sin el análisis mínimo correspondiente.Además me gustaría
recordarle Profe que todas estas apreciaciones y textos le pertenecen porque es
un regalo incondicional con la confianza y admiración que todo alumno siente a
su docente y que es un esfuerzo, condicionado por el apuro, de aportar mayor
rigurosidad al discurso lo que le pido sepa disculpar si no se logra.
Aportes al texto sobre positivismo enviado el día martes 30 de marzo de 2010
a HaD
En el presente texto se expresan las ideas en un contexto bibliográfico de
consulta a textos de estudio como los de Paul Veyne, Marc Bloch, Fernand Braudel,
Carmen Ríos, Roland Barthes, entre otros.
En relación al concepto de paradigma, corriente o escuela, podemos decir que
existen, luego todos ellos son subjetivos necesariamente por ser plurales,
entonces la presente definición se ubicaría en el paradigma síntesis de todos
los demás y tal fusión de corrientes conformarían el mismo, se situaría en el
reconocimiento de lo incompleto, la sumatoria de verdades no es igual a la
verdad en su totalidad sino que es la ausencia la que subjetiviza las
conclusiones.
Respecto de la expresión literatura verdadera resulta un placer, un gusto,
utilizarla ya que además de seducir a mayor diversidad de público contiene tal
expresión la principal carga semántica a la que apunta esta idea que se sostiene
en la exposición de una ciencia artística a partir del concepto de obra por una
parte y de texto por la otra donde se da mayor espacio a la calidad que a la
cantidad cuando se trate de cuestiones teóricas o confecciones textuales.
La historia como obra de arte o la historia como género literario, vale decir
el arte de reconstruir una realidad en un tiempo y espacio determinado y su
movimiento, progreso o evolución de tal escenario, paisaje o espectáculo que el
hombre representa por un lado y el arte de construir un texto estético con el
fin de satisfacer la necesidad humana de experimentar la obra disfrutar, gustar,
entretener, etc. La historia dice Bloch tiene el "color verdadero" es, además
una rama, parcela o disciplina del conocimiento hibrida porque esta compuesta
por la fusión de por lo menos dos tipos de conocimiento ciencia y arte. Existe
la posibilidad de construir un lenguaje que reúna características de ambos
saberes.
El proceso al que refiere tal lenguaje es susceptible teóricamente de
convertirse en obra de arte que exprese la realidad de los hechos utilizando las
categorías literarias (recursos) e históricas pertinentes.
En definitiva es una apuesta a la posibilidad de enriquecer, estimular,
promocionar con toda esperanza esta literatura verdadera…
Marcos Gabriel Milá
Universidad Autónoma de Entre Ríos
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El tema propuesto es atractivo por ser polémico y controvertido lo cual
despierta pasiones y sensibilidades extremas, sin dejarse llevar en discuciones
eufóricas es digno de considerar algunos elementos, variables o líneas de
abordaje sobre el gran tema positivismo.
El primer abordaje podría darse desde el problema que se ha presentado en
historiografía cuando los diversos autores utilizan una corriente para fines
político-ideológicos específicos, como en Argentina el positivismo durante el
Régimen Conservador 1880-1912 donde se legitimaba un statu quo general e imponía
una ideología nacionalista quizá artificial que
principalmente procuraba acentuar las diferencias y exaltar la xenofobia a la
vez que justificar y reivindicar un proyecto político (y académico)
históricamente y muy ingenuamente por cierto. Cada estado tendra su ejemplo que
sería provechoso se expongan.
El otro problema es ya interiorizandose en las cuestiones metodológicas del
positivismo, es necesario tener presente que es utópico aplicado a las ciencias
sociales y su intento es inhumano literalmente y en todos los sentidos, las
consecuencias nefastas e ineficaces. Es una crueldad verificar, comprobar,
someter a prueba a estadística, etc. empiricamente
las emociones, sensaciones, vocaciones, etc. de un ser humano. Además esta el
problema de la objetividad como fin sagrado de toda investigación lo cual puede
ser un engaño porque el discurso es bastante mas complejo cuando se presenta con
toda la apariencia de "objetivo" y en el fondo hay cosas oscuras y hasta
intenciones inconcientes del que
escribe que también están visiadas y llevan a fines ideológicos
imperceptibles, no es suficiente que aparente ser objetivo y halla una serie de
pruebas para dejarse convencer o aceptar cualquier cosa supuestamente
"objetiva".
Por otro lado en el caso que nos afecta, la historia, mas evidente su
relación con por ejemplo la literatura que no tiene absolutamente nada que ver
con la objetividad y parece mucho mas rico encausar por esos rumbos puesto que
la estética en el discurso histórico es algo antiguo en la disciplina y que los
fines de la literatura son el placer, el disfrute y entretenimiento lo cual
viene de molde para la historia que tiene un publico cada vez mas exigente y
disperso, es un desafío que se debe estar dispuesto a enfrentar el escribir
literatura verdadera.
No se trata tampoco de desarticular de plano toda una corriente de
pensamiento mas considerando que cada cual responde a un contexto o situación
particular, si no que se trata, como historia a debate nos enseña, de rescatar,
reciclar o restaurar las ideas o directrices de cada escuela y valorar el
esfuerzo común que han hecho los historiadores sinceros y coherentes en todos
los tiempos y lugares para combinarlos y estructurarlos en una corriente plural
donde se fundan todos los válidos y humildes aportes de cada uno.
marcos gabriel milá
Universdidad Autónoma de Entre Ríos