Debates
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¿Para qué estudiar historia? |
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A pesar de que el debate ya tiene
unos años planteado, nunca es tarde cuando uno
quiere participar, por lo tanto espero no haber
llegado tan tarde. El debate parece a simple
vista muy sencillo, sin embargo, no es así, la
pregunta ¿para qué sirve la historia?, requiere
nadar en aguas más profundas si en realidad
pretendemos estimular a las nuevas generaciones
de jóvenes para estudiar historia. En la
pregunta hay varias vertientes, una de ellas es
la demanda laboral y si la carrera es bien
pagada y otra es la importancia del rol que
cumple el historiador en cada una de sus
respectivas sociedades.
Si doy respuesta a la segunda
pregunta, quiero decirle a los jóvenes que
eligieron estudiar historia que la historia
sirve no sólo para vivir de ella sino que además
dota al ser humano de unas herramientas de
análisis y conciencia crítica que le permiten
develar y comprender la verdadera naturaleza de
la realidad que le rodea, hasta el punto de que
por estudiar el pasado de su sociedad y de cómo
se han ido realizando los cambios, conoce de un
modo crítico la realidad de su presente, y tiene
los conocimientos necesarios para coadyuvar a
transformarla, lo cual le permite hacer
diagnósticos de los males de su sociedad y de
como intentar curarla, tarea que por lo demás no
es nada fácil. En ese sentido, el historiador
tiene a su mano a una de las carreras más
amplias que desde la época de la antiguedad la
definían como la maestra de la vida en virtud de
quien conocía su historia sabía que los errores
cometidos en el pasado se podían evitar y
superalos. En efecto, quien no conoce el pasado
no conoce el presente en el cual vive y
simplemente vive en tinieblas, d"óciles frente
al poder", como dijo uno de los participantes de
este debate. Cómo quisiera yo, que aunque no
todas las personas hayan eligido estudiar
historia, tuviesen al menos una buena base en el
bachillerato para poder discernir la realidad
que les rodea; no obstante, el historiador puede
y está obligado eticamente a develar la realidad
de su entorno sin hacerse complice de
iniquidades y violaciones a principios
universales como la justicia social, la verdad,
la honestidad, la libertad, y el respeto a la
vida del ser humano. De que esto sea así, no
siempre el deber ser es así, pues desde que el
mundo es mundo los sabios conocedores del pasado
y del presente, ya fueran filosofos o
historiadores se han plegado al poder de turno y
en América Latina muchos historiadores
justificaron al poder de turno con noveles
teorías sobre el "Gendarme Necesario"
reinterpretando un pasado de caudillos,
autoritarismos y guerras civiles; así como
otros, lo han hecho muy bien, descubriendo y
develando el manto del poder sin esperas de ser
bien gratificado.
La historia sirve para
abrirle bien los ojos a quien la estudia y no
dejarse engañar por nadie, y de allí depende el
papel del historiador en su compromiso por decir
la verdad, y no acomodarse a los postulados de
quién pague mejor su versión de la historia de
su país en función de los proyectos de poder
que se respalden. Ahora bien, muchos se ha
hablado de las salidas profesionales en el
aspecto laboral. Hoy en día y a pesar de que si
bien es cierto que no todos los historiadores
consiguen un trabajo ajustado a sus estudios, ha
crecido la demanda de historiadores como
investigadores en instituciones públicas y
privadas, y en aquellos países donde no ha sido
valorada esta carrera -como bien dice Gloria
Chávez- la lucha debe estar contenida en una
estrategia de promoción y difusión del valor del
conocimiento histórico en todas las áreas, ya
sean nacionales,locales,municipales,
empresariales, etc.
El cómo estimular a los
alumnos para que no vean a la historia como una
materia o una ciencia que no sirve para nada es
otra vertiente de este debate. Me pareció
excelente la respuesta, del cólega a quien su
profesor le contestó que "quien no conoce el
pasado no conoce su presente", y somos
precisamente los historiadores los que estamos
obligados a revertir ese sentimiento con una
difusión del conocimiento histórico de una
manera activa y emocional involucrando al
estudiante a descubrir con herramientas críticas
su propio conocimiento, muy por encima de sólo
describir los hechos como hacen los
positivistas.
La historia es una mina
inagotable para la comprensión del ser humano y
sus sociedades en el tiempo. Puedo decir con
propiedad que sin haber viajado a ningún país
del mundo, he estado en muchos de ellos y hasta
en época remotas con el solo hecho de estudiar
la historia. He podido estar en Grecia, en Roma,
en Alemania, en Inglaterra, en los Estados
Unidos, y conocer como pensaban y actuaron
determinados personajes, he conocido a Seneca y
a Cicerón, y que decir de Socrátes, Platón Y
Aristoteles. Estas cosas obviamente no tienen
precios.
Y en cuanto al campo laboral,
pienso que el historiador debe estar a la altura
de sus circunstancias y él debe incidir para
transformar esta realidad. En Venezuela se ha
tratado de crear un colegio de historiadores y
hasta donde yo conozco aún no se ha creado. Todo
depende en gran parte de nosotros, los
historiadores.
Henry Parejo
Licenciado en Historia
Universidad Central de Venezuela.
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