Estoy de acuerdo con iniciar un debate sobre la
importancia del estudio de la historia y como el neoliberalismo pretende
desaparecer del mapa de las profesiones universitarias esta carrera.
La respuesta que tengo para estudiar historia personalmente es que me
produce diferentes tipos de emociones, estudiar acontecimientos pasados
y si son de México, mucho mejor, soy muy sentimental, y cuando doy
clases a mis alumnos pretendo trasmitirles, estas emociones, y como
ellas conducen a decisiones de grupos sociales y pueblos enteros que con
su práctica transforman el mundo