A todos l@s compañer@s de Historia a Debate:
Ante todo mis disculpas por no
haber podido continuar aportando mis ideas a este debate que tan
interesante se ha puesto. Obligaciones profesionales me lo han
impedido. Pero aquí estoy otra vez así que voy a ir contestando a
los diferentes compañero@s que han ido escribiendo tras mis últimas
aportaciones.
Primero decir que no voy a entrar en el debate sobre el Holocausto.
Puede que sea muy interesante pero no creo que sea este el Debate
para ello. Quizás se debería abrir uno específico pero eso es otra
cuestión que yo no voy a valorar. Aquí lo que me interesa es el
debate sobre la Historia su esencia y como podemos hacerla avanzar.
Vaya esto con todo el respeto para quienes han escrito sobre dicho
tema.
Pasemos ahora a las respuestas. La compañera
Guillermina Domínguez plantea que hay que huir de la
súperespecialización y ser más humanistas, acompañando nuestra labor
de la ayuda de otras ciencias. Esto es lo que yo estoy planteando
desde el principio. La pregunta es ¿Cómo podemos hacer que las
diferentes ciencias nos echen una mano? ¿Qué planteamientos
metodológicos podemos hacer para llevar a cabo la tan necesaria
colaboración entre las diversas ciencias humanas, sociales, sí pero
también aquellas otras que no siéndolo, nos puedan aportar su
colaboración? Quizás al final de esta disertación pueda dar alguna
aportación al respecto, pero lo necesario es que los demás también
aportéis, como se dice en publicidad, una tormenta de ideas. No
importará como sean, entre tod@s podremos sacar algo en claro.
El compañero Marcos Sánchez nos advierte de que
debemos ceñirnos a la aplicación práctica de las herramientas que
nos aportan otras ciencias, sin renunciar a la especialización.
Parece contradictorio a lo anterior, pero no. Podemos mantener un
alto grado de especialización y al mismo tiempo mantener un alto
grado de preparación humanística. No podemos pretender ser
especialistas de todo, aunque podemos tener conocimientos de
diversas ramas para poder ver que aportaciones nos pueden der. Lo
que debemos hacer, en mi opinión, es que los especialistas de esas
otras ramas se impliquen en trabajos de investigación conjunta.
Un ejemplo a lo anterior nos lo da la compañera
María de Lourdes Becerra, quién pone como ejemplo las altas
conexiones entre la Antropología y la Historia. Su
complementariedad. La Antropología aporta a la Historia, pero ésta
también puede aportar a la primera de ellas.
Se preocupa también nuestra
compañera mejicana de que el debate está versando más que sobre el
qué, quién y cómo. Importante es el qué, pero también el quién y el
cómo. Para mí la Historia debe estudiar al hombre en su devenir
histórico, pero en todos sus aspectos, dimensiones y perspectivas.
Es un trabajo inmenso y no lo podemos hacer solos, necesitamos a
compañeros que nos porten sus propias perspectivas desde otros
campos. No me preocupa tanto que es la Historia, que creo todos
sabemos lo que es, lo que me preocupa es que debemos ir más allá de
lo que siempre se hace en esta profesión, si es posible. Investigar
nuevas vías. Estoy de acuerdo en la importancia de las fuentes
textuales pero hay más que textos.
La compañera Pilar Mesa pone el acento en la
subjetividad de la Historia y cómo, a pesar de ello, somos los más
adecuados para interpretar la Historia. Evidentemente así es. Lo
triste de esta profesión en que tenemos que andar justificando
nuestro trabajo, cosa que no tiene que hacer por ejemplo un médico,
cuando en realidad tenemos un importante labor social. Sólo tenemos
que creer en ella.
Francamente no me interesa mucho discutir sobre si
la Historia es ciencia o no lo es. Puede que sea menos objetiva que
las otras ciencias, pero hasta la Física o la matemática elige sus
objetos de estudio. Todo lo que se estudia se hace desde la
perspectiva de quien lo estudia, de sus circunstancias, etc. Los
avances científicos producidos en los últimos 100 años han
demostrado que las cosas no son siempre lo que parecen.
Como propuesta final planteo la necesidad de crear
equipos multidisciplinares, invitar a científicos de TODAS aquellas
ramas del saber que nos puedan aportar algo y a las que nosotros
también podamos ayudar. Reunir esos equipos para que podamos
estudiar conjuntamente que objetivos perseguimos, como podemos
colaborar y a partir de ahí empezar a trabajar. Ya se han empezado a
hacer cosas como estar. Por ejemplo las Primeras Jornadas celebradas
en Vitoria-Gasteiz que han tratado de poner en común las
aportaciones de ciencias como la Genética, la Antropología, etc. En
su aplicación a la Historia.
Es un trabajo difícil pero creo que apasionante. Es
necesario que dejemos de escondernos tras nuestros despachos,
nuestros archivos y libros y empecemos a ver más allá y ver que
queremos conseguir con nuestro trabajo. Yo lo tengo claro. Conocer a
la humanidad en todas sus dimensiones y aprender de su
comportamiento como primer paso.
Un saludo a tod@s y espero
vuestra indulgencia por tan larga aportación
Oscar Prieto
Universidad del País Vasco