Debates
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Qué es la historia |
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Con respecto a lo comentado por J.E
Retamal en la anterior intervención
¿La historia es un arte?, ¿la historia es
literatura?
Desde el momento que esto esta escrito y
que la historia se escribe creo que no hay que explicar
mucho mas para confirmar que la historia y las ciencias
sociales (toda ciencia en realidad, en cuanto que existe
un código estereotipado en todo articulo científico por
ej.) es “un tipo de literatura” , lo que ya no estoy muy
de acuerdo es en equipararlo a la Literatura de
Creación, ni aplicarle la producción de literatura
científica en general, o al pensamientos científicos los
mismo baremos que creación artística.
Creo que determinadas corrientes
interpretativistas o hiperrelativistas (postmodernas en
suma) pecan de cierto exceso o exageración, a la hora de
plantear en que términos debemos de entender el carácter
de construcción de la historia.
En primer lugar si hablamos de Literatura
quizás deberíamos de hacerlo hablando en los propios
términos en los que hablar el estudio científico de esa
materia La Historia de la Literatura y la Crítica
Literaria, y me permitiré ejemplificarlo con una
experiencia personal en estos pagos. Creo que cualquiera
que halla leído a autoras tan aparentemente simples (en
lo formal) como lo era Emily Dickinson pero tan
complejas de fondo, coincidirá conmigo en que la
creatividad interpretativa cuando a Historia de la
Literatura tiene un límite. Un texto a priori tan
simple, tan ambiguo y al mismo tiempo como suelen ser
los breves, condensados y emotivos poemas de esta autora
puede despertar las más múltiples sensaciones,
evocaciones, identificaciones personales varias,
metafísicas o de cualquier tipo, es algo a lo que se da
dicho ambigüedad, y ese es un fenómeno que para la
creación literaria y artística en general como es sabido
es muy productivo, cualquiera que también se halla
dedicado a la pintura con cierta seriedad coincidirá
también en que el objetivo incluso de la Figuración no
es reflejar lo real sino expresar en cierta forma una
visión particular de ello, que a fin de cuentas termina
siendo una visión de uno mismo, más que de lo otro.
Los postmodernista apuntarían aquí,
renglón seguido que en la historia ese proceso de
Creatividad personal y subjetiva que nos refleja a
nosotros más que al objeto se da en torno al concepto de
Pasado como objeto a través del que se representa un
Presente, pero creo que en este punto o se quiere decir
más de lo que la frase dice o simplemente se es confuso
y se confunden dos cosas.
1)
2)
No creo que nadie defienda desde las
ciencias una concepción tan radical de objetividad, más
que nada porque es un imposible. Tampoco creo que
ninguna ciencia social, ni la antropología, ni la
sociología, ni la historia, tengamos una intencionalidad
totalizadora de tal carácter. Es un aserto muy común
decir que el objeto de las ciencias Sociales es la
Sociedad,¿pero realmente ha estudiado alguien alguna vez
la sociedad en general?, unos estudia la economía, otros
ideología, las mentalidades, la demografía, etc., etc.,
pero creo que como objeto directo ninguno de nosotros a
estudiado nada tan grande como La Sociedad. Por lo tanto
desde el punto de vista de la argumentación del “Punto
de Vista de Dios” tampoco pareceria que tampoco fuese
posible un estudio de la Sociedad como un Todo.
Pero porque en esta acepción de Historia
Total, de Sociedad, o de Objetivo, sencillamente son
conceptos que simplemente no son “permitentes”. De
hecho, son términos que no se usan en la práctica de esa
manera, porque sencillamente nuestros distintos
constructor son parciales y sectoriales, se ocupan de
parcelas de la realidad y la vision de “totalidad” es
más bien un principio de unificación interpretativa que
nos permite enlazar los distintos segmentos de la
Realidad y sus relaciones.
Acto seguido los postmodernos dirían
nuevamente que estos enlaces son fruto de la
“creatividad” (hay acaso alguna actividad humana no
mecánica que no lo sea) que una cosas podrían haberse
enlazado de una manera u otra, que la información puede
recombinarse de muchas maneras, y cierto si puede
combinarse de muchas maneras, entre ellas literarias,
pero no todas esas maneras de combinación son análisis
históricos, solo unas pocas, ¿no es acaso esa una de las
diferencia que entre Novela histórica e Historia?, 1986
nos puede evocar una imagen muy directa y expresiva de
los totalitarismo pero no creo que se pueda decir que es
un análisis sociológico de los Regimenes Totalitarios.
Volvamos ahora al principio, la historia
de la literatura, Emily Dickinson, y la Historia. Creo
que existe una diferencia entre la perspectiva de un
escritor que lee a Emily Dickinson desde una evocación
literaria y personal sin mas y un Historiador de la
Literatura, el primero puede “recrear” novelar en su
relato una Emily mas libre, puede fantasear, inventar
situaciones, interpretar motivaciones sin restricción y
crear finalmente una Emily que le refleja mas a el que a
la propia Emily real posiblemente, es lo que significa
esa Emily para el, un historiador de la literatura no
puede hacer lo mismo, tiene que tener en cuenta en
primer lugar la biografía de la autora, los
acontecimiento de su vida, su formación y lecturas, su
contacto con los movimientos intelectuales de la época
en estados unidos como el liderado por W. Emersson, del
que participo, sus crisis depresivas etc., etc. Es decir
debe contextualizar con los datos disponibles, la propia
obra y en base a esta contextualizacion reconstruir no
libremente sino condicionado por estos criterios, de
objetividad sectorial contextual, léase congruencia,
construir una interpretación de los escritos de la
autora.
De esto se saca en conclusión que para
la Historia de la Literatura si bien hay muchas
interpretaciones posibles solo algunas son pertinentes
desde un ángulo de estudio científico. Si esto se aplica
a la propia literatura llamada “de creación” porque no
se habría de aplicar a otro tipo de literaturas como la
científica, los documentalista le llaman Literatura
Gris, para diferenciarla de la Literatura a secas.
Unámosle a esto que la historia se basa en documentos a
veces tan parcos en generar interpretaciones múltiples
como pueden ser un patrón censal, un documento de
testamento, un registro de nacimientos decesos,
cacharros, cerámica, restos de carbón, huesos, etc, etc,
por lo que toca a la arqueología. Con respecto al resto
de las demás Ciencias Sociales, porque la historia lo es
al contrario que la obra de Literatura de Creación, no
me imagina un economista, ni una economía creativa, y la
“contabilidad creativa” como todos sabemos no suele
acabar demasiado bien librada a!
l respecto.
Por lo que a mi toca la arqueología y la
Historia Antigua recuerdo un articulo de Barceló en un
libro que salio hace unos pocos años en el que tratando
el problema de cómo trabajaba el razonamiento
arqueológico sobre el registro material a la hora de
interpretarlo llegaba a la conclusión de que era
básicamente un proceso de eliminación de la hipótesis
posible a partir de su confrontación con los datos de
ese registro, lo cual terminaba resumiendo a través de
la frase inspirada en Berkheley que popularizo el
Sherlock Holmes de Conan Doyle:
“Una vez eliminado lo imposible lo que
queda con todas las reservas metodológicas aunque
improbable es lo correcto”.
Ese es a fin de cuentas el sentido de
Objetivo, que yo le doy al término y que finalmente creo
que es el que todos tarde o temprano utilizamos
No son unos comentarios muy precisos, por
el momento, pero poco mas puedo argumentar a estas horas
de la mañana, otro día espero poder seguir limando las
aristas del problema o las cosas que se me habrán colado
en esta atolondrada exposición
Un Saludo a todos y espero las consabidas
criticas (si son negativas mucho mejor por el bien del
debate)
Marcial Tenreiro Bermúdez
DEA en arqueología,
Área de Historia Antigua y Arqueología
Departamento de Humanidades,
Facultad de Humanidades de la UDC
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