Debates
|
Qué es la historia |
|
"Una sugerencia sobre el tema "DEFINIR EL TERMINO
HISTORIA" a que alude el compañero de fatigas Esteva Salazar (UNAM
MEXICO).
Quizás el núcleo del problema no sea tanto definir el
término historia sino dar "credibilidad a los propios historiadores,
pues parece ser que a veces manipulan el flujo de los puros datos
históricos y en vez de historia como tal crean una especie de poesía
histórica, o de historia como quisieran que hubiera sido en
realidad, en vez de reflejar lo que realmente ha sucedido".
Me explico. Soy profesor universitario (Universidad
de Sevilla, Fac de Derecho, Dpto FIlosofía del Derecho-mis datos ut
infra-).Me ocupo tangencialmente de la historia en la medida en la
que es necesaria como marco insoslayable de mis restantes
investigaciones en materias jurídicas, especialmente de derechos
humanos.
Mi nombre es Emilio MIKUNDA-FRANCO. Pasé 10 años en
Alemania Occidental. Frankfurt/Main. Allí preparé mi tesis doctoral
sobre un autor, historiógrafo alemán experto en Derechos Humanos,
que me resultaba fascinante tanto más cuanto que los alemanes tenían
mala prensa desde Hitler y el nazismo, lógicamente. Dicho autor,
llamado GERHARD OESTREICH, -practicamente desconocido en España e
Hispanoamerica- había publicado en alemán varias obras en materia de
historiografía sobre derechos humanos y fundamentales y había
contribuido a la campaña de desnazificación alemana tras la 2a
guerra mundial. Al intentar reconstruir su biografía -falleció en
1978- observé que había años oscuros, de falta total de datos.
Requerí a su viuda, la también historiadora alemana e
historiógrafa Brigitta OESTREICH quien me redirigió a ciertas
presuntas cartas de la época, presuntamente apoyadas por otro prof
alemán (B. von BROCKE), en las que presuntamente se deduciría que el
autor habría sido liberal y poco menos que perseguido por el nazismo
oficial. Siendo fácilmente creible dicha tesitura, dadas las obras
publicadas repetitivamente por el autor en materia de derechos
humanos durante los últimos 30 años de su vida, acepté con reservas
su postura, falto de poder corroborar las informaciones con otras
fuentes más oficiales y objetivas. Sin embargo, al descubrir ciertos
escritos con pinceladas de nazismo y racismo, antijudaismo y
antibolchevismo (en fin todos los ingredientes del discurso oficial
nazi de la época) pedí permiso a la viuda d OESTREICH para tener
acceso a los documentos personales del soldado G. OESTREICH
guardados en el archivo militar aleman de Koblenza y otros archivos
en poder de los EE.UU. durante la ocupación de Alemania.
Hasta ahí todo había sido fácil. A partir de ahora
vendrían los problemas. La susodicha viuda me negó expresamente el
acceso a las fuentes oficiales alegando "contener datos privados de
terceras personas que en modo alguno desean que salgan a la luz
pública". Un absurdo argumento al tratarse de "expedientes
personales" -soy jurista y sé de qué hablo-.
Por todo ello, me encontré de la noche a la mañana
con la imposibilidad de seguir investigando. Tras esto aparecieron
más trozos de literatura del autor comprometidos con el nazismo,
allí donde yo creía haber encontrado a un liberal perseguido por el
régimen político totalitario. En vista de todo ello requerí
nuevamente a la viuda, quien siguió denegandome el acceso. Como buen
jurista me limité entonces a "invertir la carga de la prueba", en
vista de las pruebas evidentes de OESTREICH que lo implicaban de su
puño y letra con el totalitarismo nazi durante los años 1933-1945.
Es más, publiqué que salvo que un día se pudiera demostrar algún
tipo de chantaje, extorsión o peligro grave para con dicho autor,
OESTREICH habría sido presumiblemente un ideólogo del nazismo alemán
antes de su reconversión a la democracia y los derechos humanos,
hecha tras 1945 pero jamás antes de dicho año.
Tras la caída del muro berlinés pude por fin acceder
a dichos datos y he aquí que no me equivocaba. De la documentación
obtenida de fuentes oficiales resulta meridianamente la implicación
de G. OESTREICH con el nazismo alemán. To esto lo publiqué en
Alemania, en alemán directamente, en mi libro: GERHARD OESTREICH
ALS HISTORIKER DER MENSCHENRECHTE IM VERGLEICH ZU G. RADBRUCH. EIN
RECHTSPHILOSOPHISCHER ZUGANG.: Autor: MIKUNDA-FRANCO, Emilio. Col./Reihe:
Dokumente und Schriften der Europäischen Akademie Otzenhausen. Edit.
Lit-Verlag (Verlag für wissenschaftliche Literatur) Münster-Hamburg-London.
( 2002 ). Band 103, 208 pp., ISBN- 3-8258-6409-X. RECENSADO por:
Michael FAHLBUSCH. En . Neue Politische Literatur 49 (2004), pp. 456
ss.
Este dato ha conmocionado la propia historiografía
alemana. (Se trata de nada más y nada menos que de Gerhard OESTREICH,
a quien se le reputa en determinados sectores de la Historia alemana
como "el mejor historiógrafo alemán de los derechos humanos tras la
2a guerra mundial") Que un militar, dictador o político profesional
se halle implicado en temas sensibles relativos a los derechos
humanos es algo a que nos tiene acostumbrada la prensa diaria; ahora
bien, que un historiador especializado en derechos humanos se halle
implicado con un régimen que ha conculcado dichos derechos de forma
masiva y repetitiva es algo que lógicamente tiene su relevancia por
encima de la simple noticia periodística. (Yo he llegado a compara a
OESTREICH -salvando las distancias históricas- con el apostol S.
Pablo. Antes de su conversión asesino de cristianos y luego el
posiblemente mejor apóstol de Cristo, a decir de la iglesia). Tras
la recensión de mi libro, citada ut supra, a cargo de FAHLBUSCH, uno
de los historiadores constitucionalistas alemanes -(o sea,
Verfassungshistoriker) más jóvenes (el profesor alemán E. GROTHE) me
comunica que no sólo tengo razón al implicar a OESTREICH en las SA-hitlerianas,
sino que también publicaba además en periódicos de propaganda nazis
de las SS (¡la organización nazi más sanguinaria a tenor de las
pruebas concluyentes existentes!) Acaba de descubrir una publicación
puntera en la materia, que no figuraba ni siquiera entre el elenco
de textos que reseñé en su biografía ut supra y que son de muy
difícil acceso, sobre todo ahora que estoy en España. He agradecido
a dicho profesor su amabilidad al advertirme de ese dato, al par que
he denunciado recientemente en Alemania la "manipulación de la
historia por parte de los propios historiadores e historiógrafos
alemanes", que con tales actos lo único que consiguen es el
desprestigio no solo de las fuentes históricas alemanas sino, por
extensión, el de todos los historiadores a nivel mundial, ya que así
solo se refuerza el viejo tópico de que "en la historia todo es
mentira" en la medida en la que son los historiadores los que
escriben su propia versión subjetiva, manipulando datos cuando no
les cuadran con la realidad. Desgraciadamente, el caso que aquí
denuncio no es único, pero sí el más reciente que conozco. (Mi
ponencia en alemán se titulaba, en caso de que hables alemán: "Deutsche
Geschichte Schreiben: Interdisziplinarer Wert deutscher Historiker
und Verfassungshistoriker in Spanien für die Forschung bei den
Geisteswissenschaften der Gegenwart". Será publicada en alemán a
cargo del prof. Heiner TIMMERMANN, junto con las demás ponencias de
las jornadas Internacionales de historiadores e historiógrafos
alemanes mantenidas en Weimar del 3 al 6 de noviembre 2005. En
internet figura bajo: DDR-FORSCHERTAGUNG 2005 IN WEIMAR).
En todo caso te recuerdo o te informo, si lo
desconoces, que mi libro en caso de que no tengas acceso a su
lectura en alemán también ha sido publicado en España, en castellano
tras años más tarde o sea, en febrero de 2005, -de forma más amplia
todavía que en la version alemana, pues incluye un amplísimo elenco
de obras usadas como referencia por el autor en sus trabajos de
investigacion historiografica,- bajo el título: LOS DERECHOS
HUMANOS COMO HISTORIOGRAFÍA Y FILOSOFÍA DE LA EXPERIENCIAJURÍDICA EN
G. OESTREICH. SIMETRÍAS Y DISFUNCIONES FRENTE A G. RADBRUCH.
Autor.Emilio MIKUNDA FRANCO, Edit. Secretariado de Publicaciones.
Universidad de Sevilla. (2005).
Sería interesante un debate quizás sobre el valor de
la historia y la manipulación de la misma por los propios
historiadores cuando se trata de biografías y en causas propias, ya
que lo único a que se contribuye así es a desprestigiar la de por sí
ya tan maltrecha ciencia histórica. Tu distinción entre
historia-acontecimiento e historia-interpretación se revela muy
fructífera a la luz de la manipulación a que aludo en
los textos de OESTREICH. Te felicito por ello. Espero que tú como
historiador o estudioso de la Historia colabores a un
esclarecimiento de la misma, en evitación de que seamos nosotros,
los no historiadores profesionales, quienes tengamos que
reescribirla más correctamente, estimulados por la propia
manipulación y falsificación de la realidad histórica hecha a cargo
de quienes deberían velar por su pureza. La corrupción termina por
destruir cualquier sistema, es un hecho cierto y constatado. Y la
Historia como tal tampoco está al margen de este hecho, a pesar de
los propios historiadores.
EmilioKUNDA FRANCO
Universidad de Sevilla (España). Facultad de Derecho.
Departamento de
FIlosofía del Derecho.
|