Debates
|
Qué es HaD |
|
Habiendo recibido la nota de mi estimada colega
Guillermina Dominguéz que transcribo deseo
hacer llegar algunas aclaraciones en el sincero de deseo de
poder entendernos:
Nota recibida:
Estimada Hilda: Al reconocer en tu último escrito el
tono con que te refieres a la gente de Santiago de
Compostela, me he visto reflejada, pues nada más lejos de mi
intención que metas en el mismo saco a preclaros y
preclaras de esta ciudad universitaria por el
comentario de una ínfima profesora de secundaria y
bachillerato; cuando contesté al correo, lo hice por
las faltas de ortografía, no de expresión, nunca he
dejado de entenderme con los y las demás por ningún
motivo y menos por esa banalidad; sé que hay muchas
personas que pueden enseñarme mucho, aunque no nos
comuniquemos de la misma forma; simplemente me pareció
que se "frivolizaba" el hecho de tener faltas de
ortografía en un ámbito de "científicas y científicos"
que se presupone no deben de tenerlas y que en mi
humilde opinión debemos ser "ejemplo", aunque no me
gusta mucho la palabra, para quienes enseñamos o
tratamos de hacerlo; si no ¿cómo podríamos exigir a
nuestro alumnado ciertas normas de lenguaje, actitudes
o aptitudes si somos los y las primeras en negarlas?.
Perdona si te ha parecido una insolencia y, por favor,
no metas a todo el pueblo, que no tienen la culpa de
mis opiniones, de las que, eso sí, no me desdigo; a lo
mejor no seguiste el debate desde el primer momento, y
fuera de contexto puede parecer otra cosa; sigo
diciendo que en el medio en el que nos movemos las
faltas de ortografía no deben existir, otro tema son
las diferentes formas de expresarnos, con las que yo
no me he metido y además me parecen un enriquecimiento
cultural. Por mi trayectoria profesional y personal he
tenido que ser muy tolerante en muchos aspectos y no
creo que esto signifique lo contrario. Gracias.
Guillermina Domínguez
IES San Clemente. Santiago de Compostela
Aclaraciones:
1. Lejos de mi ánimo está meter en ningún saco a
nadie. Y mucho menos hacer discriminaciones entre
preclaros e ínfimos, preclaras e ínfimas , sencillamente
porque no soy ese tipo de persona y siempre he tratado de
corregir cualquier desviación que me lleve a separar a
nadie. Tampoco soy modelo de nada, solo intento ser
coherente y actuar desde allí pero sabiendo que como humana
que soy, cometo muchos errores y es por ello que siempre
invito a la tolerancia, porque también la preciso.
2. No comprendo eso del tono que se me atribuye,
vaya esto entonces por cuenta de quien lee.
3. Cuando en mi mensaje me refiero a la gente de
Santiago de Compostela digo aunque esto signifique mas
trabajo para la gente de Santiago de Compostela en
referencia, (que pensaba yo era clara), a la coordinación
de nuestra lista y a la que ya me había referido en uno de
los primeros párrafos.
* Por supuesto que si mi intención proclamada y real
era conciliar posiciones, no pude haber pensado en
términos de insolencia para con alguien que
expresara su opinión.
* Si se lee todo mi mensaje se entenderá además que no
estoy en contra de la correcta expresión, es mas la
defiendo, pero intento, desde la base teórica de
nuestro Manifiesto al que suscribo, que
hallemos alternativas para quienes no poseen todavía un manejo acabado
de la lengua.
6- Aclaro además que cuando intervengo en un debate lo
hago desde el respeto, que para mi se traduce en haber
leído atentamente todas las opiniones que lo conforman.
7- No deseo que se torne esto algo personal porque no
creo que sea objetivo de esta lista y de nuestros diarios
intercambios enfrentarnos en posturas encontradas que se
alejen de los temas que nos reúnen, que son los que tienen
que ver con la historia.
Desde Argentina
Hilda Noemí Agostino
Universidad Nacional de La Matanza.
|