Cara Sônia Irene e todos:
Fico contente de ver o português nesta lista de
discussão...Concordo com a Sônia que até que não é tão
difícil de entendê-lo, mas, como sei por experiência própria,
que na prática não é bem assim, peço licença à Sônia, e
continuo em castelhano. Me parece que sobre el tema de la
colonización y el perdón se está construyendo un verdadero
modismo. No que no sea importante preguntarse por todo esto, pero
me está pareciendo aquellas inacabables discusiones de
Salamanca, por los siglos XVII y XVIII, después que se pasó a
aceptar a duras penas que todo lo de España en América era una
invasión y que había que restituir...
En ese sentido, estoy de acuerdo con Clavero, de Sevilla, que
escribe la opinión nº 6: de qué sirve ir pidiendo perdón
indiscriminadamente? o, ahora soy yo quien pregunta, de qué
sirve ir exigiendo que pidan perdón...? qué es lo que queremos?
Imagino que la respuesta es: que se reconozca un error
histórico. Bien, de acuerdo, y después, qué? Lo de la
restitución por causa de la conquista y la necesaria devolución
de las tierras que ya llevban en manos de españoles y criollos
años y años...se acabó cuando se dieron cuenta de que era
imposible restituir, con justicia, algo a alguien. Ya no había
ni
objeto ni sujeto (la tierra a ser devuelta no era la misma, y los
dueños o sus herederos ya no eran los mismos o no había cómo
saber quiénes eran). Y eso era unos 150 ó 200 años después de
la invasión/descubrimiento/achamento...
Por otro lado, siguiendo lo que Sônia dice, aunque de estoy
acuerdo, no estoy plenamente convencido, ya que, con el mismo
raciocinio "meaculpista", habría que hacer muchísimas
adaptaciones, porque no podemos generalizar, ni siquiera para
toda la Iglesia, ni para todos los jesuítas, ni para todos los
indios.
Explicar esto sería muy largo, y prefiero ser escueto, para no
cansar. Por eso, pongo dos o tres ejemplos, al
"alimón": los aztecas tendrían que pedir perdón a
los olmecas o a los mechicas; y los de Tlascala a los aztecas;
los tupis tendrían que pedir perdón a los guaranís, porque no
sólo ayudaban a los paulistas sino que organizaban sus cacerías
por cuenta propia; los incas a los del llano, por haberlos
dominado. De los jesuitas, muchos no tendrían que pedir perdón
porque ni siquiera convirtieron un indio, algunos murieron, otros
renunciaron a sus votos y se casaron ccon indias, otros se
hicieron franciscanos, otros se volvieron, otros, incluso,
murieron por salvar los indios que los colonos esclavizaban,
otros acaabaron en la Inquisición...
En fin, me parece que de todo este movimiento por el perdón lo
que se saca en claro es que el ser humano hace las cosas bien y
hace las cosas mal. Y es bueno que nos demos cuenta qque hay que
pedir perdón con bastante frecuencia. Creo que no vale la pena
-a no ser a nivel teórico y especulativo- darle vueltas a quién
tiene que pedir perdón, y por qué, y quién tiene que perdonar
por las culpas de siglos atrás ( si seguimos así, los alemanes
tendrán que pedir perdón a los romanos por lo de la invasión
bárbara; los franceses a los rusos por lo de Napoleón; quizás
los ingleses a los españoles por lo de Drake...). Lo que vale la
pena es aplicarse el cuento y exigir "ahora" y mientras
haya condiciones de realizar y exigir lo justo, por las
violencias y desgracias actuales.
Um abraço a todos e todas
Rafael Ruiz
História da América, Universidade de Sâo Paulo (USP)
rafarui@ibm.net