Debates
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Tradiciones Inventadas |
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Estimados Amigos, el debate parece que está un poco
muerto desde el pasado 14/02/2006.
Las tradiciones inventadas son un aspecto importante
para la Historia, ya que en su esencia se encuentran datos mas o
menos objetivos que pueden ayudar a conocer el mito o la leyenda que
los sustenta, obligación es la nuestra (historiador), descifrar los
códigos a los que se ha visto expuesta la historia original,
"desbrozando" lo histórico de lo tradicional, incierto, inventado o
añadido que no deja de tener un valor "histórico" ya que se ha
fundido con los acontecimientos originales y es muy difícil
establecer el grado de rigurosidad del hecho histórico.
Los historiadores no podemos renunciar a conocer
cuantas leyendas, dichos y mitos esténlevantadas sobre éste u otro
personaje, acontecimiento o hecho, ya que estos datos forman parte
del propio corpus epistemológico del objeto de estudio.
Su análisis, compresión y divulgación pueden ayudar a
obtener otros puntos de vista sobre la investigación en cuestión ya
que al estar sometido a un debate fértil éste reaviva la
investigación con lo que mayores posibilidades se nos abrirán para
objetar que dato es riguroso y que dato no lo es de la historia o
tradición supuestamente inventada.
Por lo tanto desde mi criterio cualquier "tradición
inventada" escrita u oral puede ser verídica mientras alguien
(historiador/ciencia) no demuestre lo contrario de forma fehaciente.
Es verídica al estar soportada por "pilares"
consuetudinarios o literarios y su perduración en el paso del tiempo
ya sea veraz, falsa o incierta contiene una antigüedad basada en la
transmisión oral u escrita y esta debe estar sujeta a estudio.
En una excavación arqueológica en la que
recientemente participé se retiraba con la misma rigurosidad
científica un estrato moderno que uno antiguo, de esta forma pudimos
entender como se había formado el yacimiento y así poder acometer su
excavación de forma más efectiva.
Pues igual pasa en las tradiciones inventadas, no
sabemos si el sepulcro de Iria Flavia tuvo o no los restos de
Santiago pero sobre aquella necrópolis se han levantado historias
paralelas ciertas o inventadas que dieron lugar a uno de los
principales fenómenos sociales de la Edad Media junto a la Peste y
las Cruzadas.
Conocer las intenciones de los inventores, las
aportaciones y las consecuencias de la manipulación son parte de la
visión global que merece el dato histórico o tradición inventada
objeto de estudio.
Ahora bien, en muchas ocasiones los historiadores
soltamos carcajadas cuando escuchamos por los medios de comunicación
o en medio de conversaciones informales continuas tergiversaciones
de las tradiciones inventadas o los hechos históricos transformados
en leyendas, mitos y mentiras, es responsabilidad nuestra no
quedarnos en las risas debiendo contribuir inmediatamente a
establecer un debate sobre el asunto objeto de conversación ayudando
en la medida de nuestros conocimientos a ofrecer una visión critica
sobre como abordar la veracidad de la tradición inventada o no.
Muchos datos históricos verídicos que hoy conocemos
han podido llegar hasta nosotros debido a que en torno a ellos se
han añadido datos (posiblemente manipulados) pero que han ayudado a
conservar la esencia del hecho histórico.
En Ciudad Real tenemos una muestra de ello; Hernán
Pérez del Pulgar y García Osorio, llamado "el de las Hazañas", "Alcaide
de las hazañas", aquel de "El Pulgar, quebrar y no doblar", fue un
capitán español e historiador su ingenio y realización de múltiples
proezas corren parejos.
Manejó con igual destreza la espada que la pluma, al
igual que lo han venido haciendo a lo largo de nuestra historia
centenares de insignes soldados. Destacó en las guerras de Granada.
Nombrado gentilhombre por los Reyes Católicos (1481), logró
importantes éxitos militares en Alhama (1482), el castillo de Salar
(1486), el sitio de Baza (1489) y Salobreña (1490). Escribió por
orden de Carlos V el Breve parte de las hazañas del excelente
nombrado Gran Capitán (1526).
Queda claro que es un personaje histórico
rigurosamente documentado como lo demuestra que después de la
conquista de Granada parece ser que vivió en Sevilla, junto a su
segunda esposa doña Elvira Pérez del Arco y donde por mandato del
emperador escribió una obra que le ha dado fama como historiador,
titulada: “Breve parte de las hazañas del excelente nombrado Gran
Capitán”.
En 1524, cuando tenia 73 años, fue requerido por el
monarca Carlos I para la guerra en la frontera francesa. Era vecino
y Regidor de la ciudad de Loja, con privilegio de asiento en el coro
de la Iglesia Mayor, concedido por los Reyes Católicos, y al que
renunció en favor de su hijo don Rodrigo de Sandoval en 27 de
Octubre de 1526.
Murió el 11 de Agosto del año 1531 en Granada,
cumplidos los ochenta años y enterrado en la catedral de Granada.
Pues bien 2 de sus grandes hazañas ha llegado hasta
nosotros, una que le hizo más famoso fue el que tuvo lugar en el
asedio de Salobreña en 1490.
Boabdil tenía asediada la ciudad y los pozos estaban
agotados cuando todo el ejercito musulmán esperaba la rendición,
Hernán Pérez del Pulgar arrojó por la muralla el último cántaro de
agua que quedaba. Boabdil atacó la ciudad, pero los cristianos
ganaron la batalla.
Quizá su batalla más memorable sea la de su entrada
en Granada en 1490, acompañado por 15 caballeros y su escudero Pedro
entraron por el portillo cercano a la torre de Bib-Altaubin, y
deslizándose por las estrechas callejuelas, llegaron a la Mezquita
Mayor con intención de incendiarla pero al ser imposible se limitó a
clavar en la puerta un pergamino rodeado de cintas verdes y rojas
con el “Ave María”, "Sed testigos de la toma de posesión que realizo
en nombre de los reyes y del compromiso que contraigo de venir a
rescatar a la Virgen María a quien dejo prisionera entre los
infieles", escrito en él, los caballeros se dirigieron luego a la
Alcaicería y allí pegaron fuego a dos o tres de las primeras
puertas.
El fuego alertó a la guardia y se libró una batalla
de la que los castellanos salieron vencedores gracias a su arrojo,
la confusión fue aprovechada para ganar de nuevo el río y salir de
nuevo hasta el Real de Santa Fe donde la hazaña valdría a Pérez del
Pulgar un nuevo cuartel en su escudo y el derecho a ser enterrado en
la futura Catedral de Granada.
Estas hazañas probablemente son hechos de armas
sobredimensionados, exaltados y lejos de toda veracidad, algo que ya
apuntó Mariano José de Larra un contemporáneo del ministro D.
Francisco Martínez de la Rosa que escribió sobre la vida del
personaje "Hernán Pérez del Pugar, el de las hazañas: Bosquejo
histórico" , este realizó con buena imaginación la descripción que
arriba hemos leído y miren ustedes como le criticaba Fígaro en
Revista Española, n.º 176, 30 de Marzo de 1834, "…es un simple
bosquejo histórico de la vida de Hernán Pérez del Pulgar, uno de los
héroes con que se honra España, según la misma expresión del autor",
"Gran servicio hace a su patria indudablemente el hombre estudioso
que desenterrando en las antiguas crónicas y leyendas los grandes
hechos con que la ilustraron sus hijos, los ofrece como modelos a la
generación presente y a las venideras", "...pero puede rivalizar su
estilo con lo mejor de nuestro Siglo de Oro. Tan cierta es esta
proposición que, al leer Hernán Pérez del Pulgar, hemos creído más
de una vez tener entre manos un libro desenterrado de aquella
época.".
Sigue escribiendo Larra en su critica " ...no faltará
quien crea, acaso con razón, que se descubre el artificio que en tan
escrupuloso remedo ha debido emplear su autor...", "de aquí nazca
acaso que el señor Martínez, en quien por otros escritos conocemos
una alma inclinada de suyo al entusiasmo y una imaginación poética,
no se deja arrebatar de un arranque sólo de calor y patriotismo, él,
tan ardiente y patriótico al describir los hechos grandiosos y
hazañas singulares de su héroe; ni aquella misma Granada, de él tan
querida y privilegiada, basta a inflamar su acompasado y monótono
estilo anticuado".
Por ultimo acaba dando un consejo a los lectores
"...dignamente con sus escritos anteriores. Aut agere scribenda, aut
legenda scribere, decía un célebre romano: «o hacer cosas dignas de
ser escritas, o escribir cosas dignas de ser leídas». Ya que no
podemos ser Hernando del Pulgar, quisiéramos ser su historiador".
Sintetizando, hemos realizado un ejercicio de cómo la
historia del personaje que ha sido narrada con todo lujo de detalles
pasiblemente inventados forman parte de la misma historia del
personaje en paralelo a través de la erudición de D. Francisco
Martínez de la Rosa siendo esta su vez sometida a la crítica de un
contemporáneo suyo como es D. Mariano José de Larra.
Una vez más las historias inventadas o tradiciones
inventadas permiten conocer a personajes asociados a ella y que en
base la percepción que tienen de la historia y del momento que
eligen para manipularla “hacen de su capa un sayo” y la utilizan
para engrandecer la cantinela patriótica que denuncia Figaro.
Para los ciudadrealeños Hernán Pérez del Pulgar,
sería un triste personaje de la historia local y hasta puede que
desconocido (existe su partida de nacimiento en la Parroquia de la
Merced) si no fuera por el mas que probable éxtasis
patriótico-aventurero de la pluma del que fuera una de las
principales figuras de la política Española del siglo XIX.
Este es un ejemplo más de que la historia inventada
ayuda a conocer la verdadera? historia o mejor dicho otra historia…
José Luis Fuentes Sánchez
4 º de Licenciatura de Historia por la UCLM
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