Amigo Carlos: ¡amén!
En un certamen de fasificadores de la Historia, sin duda alguna, la
Iglesia católica, se llevaría el Primer Premio "cum laude".
Pero... ¡que sosa y ramplona sería contar el pasado, sin las
apariciones de Santiago matamoros, las levitaciones de la Pilarica, las
adivinanzas de Fátima, las curaciones de Lourdes, los viajes astrales
de Loreto..., ascensiones, resurrecciones, sábanas mágicas,
licuaciones sanguinolentas, ulceraciones y llagados, revelaciones,
transformaciones, permutaciones, transmiguraciones, ubicuaciones y demás
maravillas de milagrerios y demás prodigios...!
¡Seamos serios! Un buen milagro "vende" mas que cien mil
folletos turísticos en color y que la macro-colección de ladrillos
rotundos de M. Pidal. Y no digo nada del patrioterismo, por que aquí,
el Ejército y su trama civil (Academias, Universidades, Fundaciones
históricas, CSIC, etc.), se llevan la palma: Heroicos alcázares,
batallas libertadoras, caudillos providenciales,
rendiciones ejemplares, Tambores de Sampedor, Héroes de
Cavite, Juramentos de Santa Gadea, rendición de Boabdil el Chico,
gloriosos Doses de Mayo..., alcanzan la categoría de Mentiras Inefables
del "España es así" franquista. ¡Recuperemos la sonrisa! y
sustituyamos la enseñanza de la Historia, por el de la Leyenda Histórica,
que es mucho menos plúmbea, divertida y susceptible de modular la
sorpresa y el dramatismo del relato, a gusto de "historiador"
y/o de su auditorio.
Un saludo informal de un escéptico de las felicitaciones.
Floren Dimas.
florenciodimas@hotmail.com
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