Deseo felicitar como historiadora al Padre José Mª
Crespo, de Madrid, quien ha enviado una síntesis tan completa de los
estudios realizados acerca del "chistoso" filonazismo del
Papa Pío XII. Creo que ésta es una de las "tradiciones
inventadas" más sonadas de los últimos años y frente a las
mismas no hay otra alternativa que remitirse a los documentos.
Desgraciadamente no siempre se puede acceder a ellos, como le sucede a
una de mis alumnas de una escuela secundaria oficial de mi
ciudad, quien ayer justamente me preguntó preocupada: ¿cómo
sé quién dice la verdad en los temas de actualidad o en la Historia?
Yo le sugerí no quedarse únicamente con la versión de los
medios de comunicación o en lo que "se dice por ahí"
e indagar, reflexionar, comparar. Por eso adhiero a la claridad,
seriedad y celo por la verdad histórica de Crespo, más allá de su
condición de consagrado y de miembro de la Iglesia.
Porque como intentaba el Padre Feijóo en el siglo XVIII,
nuestra misión es desterrar supersticiones y leyendas del ámbito de
lo histórico y buscar incansablemente la verdad, (no como un romano
llamado Poncio Pilatos, quien preguntó inteligentemente ¿Y qué
es la verdad? a Cristo, pero no se animó a esperar la respuesta
y se fue) a fin de que aquellos que mienten o inventan o juzgan de
buenas a primeras impúnemente a merced de una tendencia política,
social, religiosa o cultural determinada, sin la debida y
cuidada investigación, no puedan contra el supremo y humano derecho a
conocer y saber.
Brego incansablemente, desde mis primeros pinitos como historiadora,
por historiadores que se animen a estudiar, a pensar y A DECIR
sin prejuicios.
Y gracias por los saludos al Padre Crespo.
Lic. Verónica G. de Hidalgo