Estimados amigos de la lista:
Ahora existe Internet, y miren cómo la usamos y para qué.
Antes prodigábamos nuestras adhesiones a las luchas de los desocupados
y los trabajadores de nuestro país desde la comodidad de nuestro sillón o
nuestro cargo docente. Ahora existe un mundo entero a la distancia de un click
para demostrarle nuestro inútil apoyo de cibercafé. Podemos ayudar a las
mujeres afganas sumando nuestro nombre a una lista y enviándola al Ministerio
de no sé que cosa de la ONU. O podemos "salvar a Brian" mandando
"sus" pedidos de ayuda a todos nuestros contactos. Todo es gratuito.
Nada implica el más mínimo esfuerzo. Ni para hacer, ni para pensar.
Cuando yo intercambio opiniones con una persona, exijo de ésta coherencia
entre sus ideas y acciones. Si alguien está por la paz, no deseo verlo
estigmatizando al enemigo; si alguien se define marxista, lo quiero ver
enterrando al capital; si alguien, en una guerra, apoya a una de las partes,
lo quiero ver allí, peleando junto a ellos. El resto es pura y cómoda
demagogia.
Lo repito: me parece súmamente hipócrita apoyar una guerra cualquiera, sin
estar dispuesto a jugarse la propia vida. Allí, donde cuenta. En el desierto
mesooriental.
"No estoy plenamente de acuerdo con los medios pero..." Claro, una
bomba a un autobús escolar nos acerca mucho más rápido a los fines!
"El pequeño David contra los helicópteros asesinos del sionismo"
es una pavada ingenua o premeditada. No lo sé. Quizás es como dice Jorge
Myers, síntoma del provincianismo profundo que nos afecta como país alejado
del presente, y por eso, alejado de la historia.
Basta de "historia inmediata". Los que la han propuesto le han
marcado sus propios límites. De hecho, la han asfixiado al nacer. A fin de
cuentas ¿Qué han producido de valor histórico, más que adhesiones
desinformadas a un conflicto que les es ajeno?
Este es mi último mensaje sobre este tema de la historia inmediata. No puedo
soportar de historiadores que subordinen los medios a los fines, ni en la
guerra palestino-israelí, ni en el caso de ETA. Pero soporto menos que la
peleen de lejos. Desde mi propio país.
Saludos a todos.
Fabián Luis Glagovsky
Estudiante de Historia
Universidad de Buenos Aires
Argentina.
gradcue@sisbi.uba.ar