Wilber
Barak no convoca a elecciones, sino que la oposición parlamentaria logro mayoría
para dispersar el Parlamento y Barak quedo sin mas remedio que resignarse y
votar el también por la dispersión.
El gobierno sigue en pie hasta la constitución del próximo, que será no antes
de otros seis meses.
Precisamente los cinco meses que le quedan a Barak en el gobierno hasta las
elecciones, crean la perspectiva que tanto El como Arafat consideren conveniente
llegar a un acuerdo ahora. Barak para demostrar al electorado un éxito de
importancia histórica que le traiga votos, Arafat porque con Barak lograría
concesiones que difícilmente otorgue un gobierno de derecha anexionista.
La madre del borrego, o el quid de la cuestión, sigue siendo la disposición o
no del gobierno de Barak a devolver todos los territorios y desarmar las
poblaciones, así como la disposición de la dirigencia palestina a convivir con
Israel. Ambos lados tiene que renunciar a las pretensiones territoriales históricas
y mitológicas, a la venganza y la retalación.
Frente al pesimismo que despiertan las cualidades humanas de las dirigencias
nacionales, queda el optimismo basado en la comprensión de los intereses del
gran capital global paz=más estabilidad=menos muertos=más consumidores=más
negocios=más ganancias.
Tzvi Tal
Universidad de Tel Aviv
Dpt. de Cinematografia y Television/Instituto de Historia y Cultura de America
Latina
Kibutz Gvulot, D. N. Halutza, Israel, 85525
Tel. 972-7-9983150 Fax 972-7-9987900
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