Historia Inmediata
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Argentina |
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La realidad se nos vino encima, sabíamos que estaba ahí
pero no soportábamos verla. Y aquí está. Pero no nos toma
desprevenidos, quizás algo angustiados, pero preparados para
enfrentarla. Preparados porque todos estos años se trabajó mucho en
todo el mundo por construir un pensamiento crítico que nos permitiera
dudar de los "naturalizado", dudar acerca de la
imposibilidad de participar en el cambio, dudar acerca de que las
medidas implementadas desde el gobierno eran "las únicas
posibles". Y todo eso gracias a la educación. Y por supuesto que
con esa educación hay que terminar, diría un funcionario respetuoso
de las ordenes emanadas del exterior. Sin embargo lo hecho,
hecho está y nada lo puede cambiar.
Y esta educación no es propiedad de los estudiantes universitarios solamente, llegó también a través de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que con su accionar les permitió a los más desposeidos, a los que no llegan a la Universidad, ingresar al mundo de los derechos, llegó con los avances logrados en los Derechos Humanos que permitió pensar que la mujer, los niños y niñas, los/as discapacitados/as ¿?, tenían derechos. Que la categoría "excluidos" era una aberración. Pero ya nada es igual, hoy estamos juntos pensando, reflexionando y actuando. Cada uno desde su lugar, cada uno según sus posibilidades, resistiendo, enfrentando, defendiendo su vida y desenmascarando a los del discurso falaz. Nada es ni será fácil, pero no es esa la cuestión. Tampoco es fácil para los pueblos agredidos por sanguinarias guerras soportarlas, no debe ser fácil ser expulsados de sus territorios y vagar sin destino hacia ningún lado. Y sin embargo resisten. Aquí estamos, uniendo fuerzas para proteger y defender lo que supimos construir a pesar del empeño de algunos para que no lo hagamos. Y emocionándonos con la solidaridad de quienes todavía no sufrieron el batacazo, pero que saben que por algún lado se empieza y que si no nos cuidamos, también lo padecerán. Porque todos sabemos que esto no sucede por la incapacidad de un gobierno o de un partido político solamente. El mundo cambió, las exigencias de los grupos concentrados de poder se acrecentaron, y los empleados que gobiernan los países dependientes no saben cómo hacer para responder a sus patrones. Pero nosotros "estamos avivados", y cuando uno se aviva, ya nada es igual. Alicia Campastro Profesora de Música Profesora del Departamento de Artes, Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Integrante de la Cátedra Libre de Derechos Humanos, Facultad de Filosofía y Letras, UBA Estudiante de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, UBA (Como verán, la quiero a la UBA) acampastro@arnet.com.ar
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