Amigos
Creo interesante transcribir una información que proporcionó el
diario Clarín de Buenos Aires y seguidamente hacer dos reflexiones
personales.
Un cordial saludo de JJD.
jaroslavsky@interlink.com.ar
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La información
Una facción le niega a Beatriz Sarlo el cargo ganado en concurso
Las internas en Filosofía y Letras no tienen límite
«Seis de los catorce miembros del Consejo Superior de la Facultad de
Filosofía y Letras [de la Universidad de Buenos Aires] le acaban de
negar a Beatriz Sarlo la posibilidad de acceder al cargo de profesora
plenaria. Sarlo, que es una de las más prestigiosas intelectuales
argentinas, había renovado en concurso el cargo de titular de
Literatura Argentina II. El concurso, que se realizó el 30 de julio,
contó con un intachable jurado internacional Hugo Achúgar, Robertos
Schwartz y Raúl Antelo. Fue ese jurado el que decidió por unanimidad
(en reconocimiento de la brillante trayectoria de Sarlo como docente,
como intelectual y como escritora) solicitar que se la nombrase,
además, profesora plenaria.
El nombramiento como profesor plenario es el máximo reconocimiento que
la universidad concede a los profesores regulares que acrediten una
trayectoria sobresaliente como la que indiscutiblementeb ostenta Sarlo.
Para que la solicitud del jurado siga el curso administrativo normal es
necesario que las dos terceras partes de los miembros del Consejo
Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras (es decir, once votos)
lo avalen. Y esa mayoría especial fue la que precisamente no se pudo
lograr el martes pasado, en la que ya se ha convertido en una
tristemente célebre reunión del Consejo Directivo siete consejeros
votaron a favor, uno solo votó abiertamente en contra, y cinco se
abstuvieron (con lo cual lograron impedir los once votos necesarios para
elevar la solicitud al Consejo Superior de la UBA).
Los siete consejeros que votaron a vavor del fallo del jurado son Hilda
Sábato, Rodolfo Bertoncello, Miriam Tarragó, Marta Souto, Ofelia Manzi,
José Fernández y Esteban Spreyer.
Los seis consejeros que lograron impedir que Beatriz Sarlo sea nombrada
Profesora Titular Plenaria, a pesar de poseer una de las más brillantes
carreras académicas de la UBA, son Ana María Zubieta, Hugo Trinchero,
Graciela Schuster, Fabiola Ferro, Marcelo Pascal y Pablo Vommaro.»
[Clarín, domingo 30 de setiembre de 2001, Sección Cultura y Nación,
pág. 2.]
Reflexión 1
La noticia es suficientemente clara y exhibe escuetamente la
perversión a la que puede llegarse en las difíciles circunstancias que
vive nuestro país. Es innecesario presentar los méritos intelectuales
y académicos de Beatriz Sarlo son muy conocidos.
Cuando se reclama el apoyo internacional y nacional para la universidad
argentina (para todas, pero en nuestro caso especialmente para la
Universidad de Buenos Aires) -y se lo recibe tan generosamente- hay que
adoptar actitudes generales que avalen el pedido. No es el caso de esos
seis consejeros directivos de la Facultad de Filosofía y Letras, alguno
de los cuales figura activamente en actividades políticas
presuntivamente populares. Sin polemizar en este espacio de HaD, deseo
señalar que no hay demasiada distancia intelectual y espiritual entre
las posiciones de éste (sin excluir a los otros cinco) y las del
sectarismo fanático y bestial de los talibanes. Sólo una diferencia
estas actitudes se tienen en el relativamente cómodo ámbito
universitario argentino, sin riesgos ni esfuerzos sino apenas
retóricos...
Reflexión 2
Observo una especie de constante también en la Facultad de Ciencias
Sociales de la UBA ocurren cosas parecidas. Una mayoría circunstancial
en el Consejo Directivo distribuye designaciones, honores -y otras
menudencias- al arbitrio de una voluntad de similar inspiración
metodológica aunque de distinto ³signo² que en Filosofía y Letras.
De modo que la acción destructiva de facciones sectarias va realizando
una obra perversa de aniquilamiento. Lo lamento profundamente y no
podía guardar silencio.
Aclaración
En alguna oportunidad realicé críticas a posiciones momentáneas de
Beatriz Sarlo; pero siempre con la admiración personal y el
reconocimiento intelectual que bien merece. Me hago plenamente solidario
con ella. Sé que los talibanes de pacotilla han pretendido golpearla,
pero los destruidos moral, política y académicamente son ellos. La
figura de Beatriz Sarlo no se opaca por estas maniobras vergonzosas.
No debatiré sobre este tema.
Dixit et salvavi anima meam. JJD.