Historia Inmediata
|
Argentina |
|
La situación que viven las universidades argentinas es
consecuencia directa de los planes que el Fondo Monetario
Internacional y el Banco Mundial han elaborado con respecto a los
sistemas educativos de los países del Tercer Mundo. Estos organismos
consideran que en nuestros países el Estado debe centrar su esfuerzo
educativo en la escuela básica y en la formación técnica, elementos
indispensables para suministrar la mano de obra necesaria para sus
inversiones acá, y la formación profesional universitaria queda
supeditada a las instituciones privadas. En otras palabras, el Banco
Mundial recomienda privatizar la educación universitaria, recortar
los presupuestos estatales hacia las universidades públicas, y
fomentar las universidades privadas. Esta política la iniciaron en
Venezuela los gobiernos de Carlos Andrés Pérez (1989-1993) y de
Rafael Caldera (1994-1999), con efectos que ahora es que se están
sintiendo, pues nuestras universidades hicieron lo mismo que está
haciendo ahora las universidades argentinas, recortar los gastos de
funcionamiento y de inversión en planta física, laboratorios,
bibliotecas, etc., y resulta que en este momento nuestras
universidades tienen dificultades enormes para el mantenimiento de la
planta física, los laboratorios y bibliotecas han quedado como piezas
de museo, por lo desactualizado de sus componentes materiales, y casi
todo el presupuesto se destina a sueldos y salarios del personal.
El actual gobierno de Hugo Chávez revirtió en parte la política neoliberal de sus antecesores. Asumió el pago de compromisos laborales que databan del gobierno anterior; incluso ha comenzado a pagar los intereses por fideicomiso (intereses sobre los depósitos para pretaciones sociales), algo que nunca se había pagado por los gobiernos anteriores, y cuya deuda era desde 1975 (ya han pagado el período 1975-1989). Elevó los salarios de los docentes universitarios, que durante más de una década habían estando alrededor de los mil dólares, hasta unos dos mil quinientos dólares actualmente (para un profesor titular a dedicación exclusiva). Esto lo ha hecho el gobierno a pesar de que las universidades, en razón del régimen autonómica que poseen, están controladas políticamente por fuerzas de la oposición socialdemócrata y socialcristiana (partidos Acción Democrática y Copei, y algunos desprendimientos políticos de esos partidos). Incluso los gremios universitarios, como la Federación de Profesores (FAPUV) y la Federación de Empleados (Fenatesv), están en manos de AD, y a pesar de los aumentos, reconocimientos y pagos de deudas realizados por el gobierno de Chávez, estos gremios han desatado una serie de paros y conflictos con el objetivo de contribuir, en alianza con otras fuerzas sindicales adecas y copeyanas, a desestabilizar al régimen de Chávez. La situación de Venezuela es entonces muy diferente a la de Argentina, pero en ambos países los profesores universitarios están en conflicto: aquí nos aumentaron el salario en un 20 % a partir del mes de agosto/2001, y la FAPUV continúa convocando a paros de actividades; allá, les recortaron el presupuesto y amenazan con disminuirles los salarios, y obviamente la protesta se hace necesaria.Debido a que ya he recibido alguna información sobre la situación argentina, incluida una
declaración del decano de la Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, voy a proponer
ante el Consejo de la Facultad Experimental de Ciencias de la
Universidad del Zulia que se adopte una resolución de protesta ante
el gobierno argentino por los recortes presupuestarios a las
universidades públicas, y de solidaridad con nuestros colegas
profesores argentinos que reivindican el necesario papel de la educación
pública en el desarrollo de nuestras sociedades. Saludos solidarios.
Prof. Roberto López Sánchez. Director de la División de Formación
General de la Facultad Experimental de Ciencias. Universidad del
Zulia. Maracaibo, Venezuela.
Roberto López
|