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Sres. HaD
Compañero Rubén Cucuzza
Excelente la nota de Rubén, como siempre, con ese toque literario que da
al relato mayor envergadura. Tengo en mis manos un ejemplar de ese
folleto, lo he discutido con mis alumnos de polimodal el año anterior y
el otro.... Es terrible. Fue terrible.
Todavía nos quedan secuelas.
Sin embargo, NINGUNA de las asociaciones de DDHH en la Argentina optó
por la justicia por mano propia, directa o indirectamente; tampoco los
familiares de las víctimas (que somos todos), salvo algún romántico pero
justiciero al fin acto de golpizas directas en Bariloche a un represor
de la Armada de cuyo nombre no quiero olvidarme: astiz. El horror fue,
pero hoy se continúa en hambre, desnutrición, desocupación, lavado de
cerebros, timba estatal, corrupción y centenares de muertos por gatillo
fácil y el Sida.
De todos modos, seguimos con Madres y Abuelas: NI OLVIDO NI PERDON,
JUSTICIA!!!!!
Jorge Oriola
Esquel
(Univ. de la Patagonia)
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