Historia Inmediata
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Autonomia universitaria |
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Estimada Hilda Agostini, aprovecho el presente para
enviar un saludo de nuevo desde que coincidimos en el III Congreso
Internacional de Historia a Debate.
Siempre desde esa perspectiva tan aguda, tan
crítica y tan comprometida. La autonomía universitaria como un
balance desde el movimiento de Córdoba y en la perspectiva
actual de la autonomía de las universidades latinoamericanas,
tan ahogada en bajos presupuestos y en evaluaciones que nos
afectan en todos lados. La autonomía la apreciamos quienes no la
hemos alcanzado. Hoy la Escuela Nacional de Antropología e
Historia es una institución que no ha cesado de impartir en una
sola institución las ciencias antropológicas, desde que abrió
sus puertas hace 60 años, sin embargo, padece no sólo los
avatares de una falta de autonomía y presupuesto propio, sino
todas las presiones que instituciones de enseñanza superior
tienen en México.
Para nosotros los profesores-investigadores de la
ENAH la perspectiva no es nada prometedora, puesto que somos
financiados para la investigación con 1,395 dólares anuales, que
recibimos por cierto el décimo mes cuando el año esta
terminando. En ese presupuesto que debemos justificar, están
incluidos libros, pasajes, papelería, enseres de cómputo,
viáticos. Al recibirlos en octubre se supone que los profesores
deberán haber financiado con su propio sueldo las salidas a
campo, a archivo en el interior de la república. Para asistir a
Congresos, el INAH nos financia tan solo el pasaje después de
haber cubierto las evaluaciones de las ponencias
correspondientes que deben ser enviadas con mucho tiempo de
anticipación. La comida, el alojamiento y el transporte interno
debe ser financiado con nuestros propios medios. Nosotros le
prestamos al INAH sin réditos para que este nos restituya a
finales de año cuando el presupuesto fue recibido por ellos al
inicio.
El financiamiento a la investigación en las
universidades se da por el gobierno mexicano a través del
Programa Integral de Fortalecimiento Institucional PIFI que
otorga a los cuerpos académicos (Grupos colectivos de
profesores-investigadores) la cantidad de 28 mil dólares anuales
como apoyo para financiar estancias en el extranjero, publicar
libros, traer profesores invitados, pagar viáticos y pasajes
para la investigación, pagar ayudantes y algunas otras cosas. En
la ENAH se había conseguido que este importante financiamiento
se otorgara y sin embargo las autoridades actuales de la Escuela
han perdido dichos recursos en 2005 y tienen enormes
probabilidades de perderlos en 2006. Aún cuando las autoridades
de la Secretaría de Educación Pública depositaron el dinero para
equipos de cómputo para los investigadores desde 2004, a la
fecha los investigadores no han visto un solo equipo de cómputo.
En este ambiente, las autoridades actuales han
solapado a pequeños grupos cuya incondicionalidad ha permitido
la entrega de presupuestos por fuera para las actividades de
manera encubierta, actividades que la SEP financiaría de
funcionar el PIFI a través de convocatorios públicas, lo que
sería más transparente, más justo y más equitativo. A cambio de
estos favores , estos pequeños grupos de profesores han
desplegado una gran actividad de mobbing laboral o acoso laboral
con psicoterror, a todos aquellos que no se pliegan o son
minoritarios, en el reciente Congreso de Investigadores del INAH
(Sindicato), algunos profesores hemos venido denunciando estas
prácticas contra muchos de nosotros, por aquellos que tienen la
puerta abierta con distintas autoridades del INAH. A tal grado
se ha llegado que la autoridad de la ENAH permite que la
representación de los trabajadores en la Comisión de Centro de
Trabajo, instancia laboral bilateral en el INAH sea usurpada por
personal de confianza, con la complacencia del Director de la
ENAH quien obligado a asistir, delega de forma violatoria a las
normas su representación. La Comisión de Centro de Trabajo es
una instancia clave pues regula la admisión(Contratación de
nuevo personal), las becas de los profesores, los años sabáticos
y las promociones de escalafón de los profesores (ascensos). A
través de esta instancia, secuestrada por este tipo de
intereses, la conformación de la planta docente ha seguido a
lógica de clientelas que desde luego están cercando el trabajo
académico y marginándolo, sin que autoridades hagan nada para
aliviar la situación. La violación de las normas de la escuela
es asunto cotidiano, así ambos Jefes de División (Licenciatura y
Posgrado) no cumplen los requisitos del reglamento de la ENAH
que marca que deben cubrir estos puestos investigadores de
Tiempo Completo de la Institución.
Todo aquél que no se pliega a estas clientelas de
intereses tendrá siempre los presupuestos mínimos y ningún
apoyo, mientras que quienes forman parte de esa redes de
control, tendrá no sólo presupuestos jugosos por fuera sino
incluso apoyos para traer profesores invitados de manera poco
clara, sin que los recursos se promuevan abiertamente y en una
práctica totalmente excluyente. No es que nos opongamos, lo que
sucede es que quienes realizan tales eventos lo hacen excluyendo
a investigadores que por el hecho de trabajar en la misma área
tienen derecho a intervenir.
El 80 % de las clases en la ENAH son atendidas
por profesores hora semana mes, sin contrato, sin estabilidad
laboral, sin prestaciones y a razón de salarios de 2.70 dólares
la hora. Así han permanecido profesores por más de una década de
labores, sin ninguna esperanza de que los contraten. Un profesor
con muchas horas en estas condiciones no gana más de 160 dólares
al mes.
Con estas condiciones ¿Cómo preservar la libertad
de Cátedra?, ¿Cómo hablar de libertad de investigación? Es muy
triste que una de las escuelas más antiguas de América Latina,
si no la más, que ha aportado conocimientos a nuestra
comprensión de Mesoamérica o el estudio de las culturas
indígenas, en la que se han formado generaciones de
investigadores no sólo para México sino para América Latina,
viva en estas condiciones. Sin presupuesto propio, sin
condiciones para investigar, con grupos que se han adueñado de
las condiciones de investigación para sí, recursos insuficientes
y marginales para el resto.
Hoy se promueve en la cámara de diputados de
México una Ley que reformaría la Ley orgánica del INAH con todos
los peligros que ello conlleva, pues esa Ley ha protegido el
patrimonio cultural mexicano un patrimonio arqueológico
abundante y una riqueza multicultural de los pueblos indígenas
en México. La reforma ha sido elaborada sin atender a los
profesionales de la investigación antropológica mexicana, con un
afán lucrativo, pues se piensa volver las zonas arqueológicas,
centros turísticos, lo que propiciaría no sólo el saqueo de caza
tesoros, sino que amenazaría décadas de investigación. El
contexto que amenaza a la ENAH es un síntoma de esa tendencia a
la privatización en América Latina, que amenaza con sepultar
nuestro pasado y nuestra cultura.
Quisiera que mis preocupaciones fueran más en el
sentido de lo que yo imparto, de los problemas teóricos y de la
historia mexicana del siglo XX a lo que me dedico, pero este
entorno me ha tenido entretenido en los últimos tiempos.
Un saludo
Arturo Luis Alonzo Padilla
Escuela Nacional de Antropología e Historia
México
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